Secretaría de Cultura de México acuso a la marca de ropa española Zara y a otras dos empresas, URBN brands, y Patowl de Estados Unidos, de copiar descaradamente los diseños de los tejidos y patrones culturales de las comunidades indígenas de Oaxaca.

La Secretaría de Cultura dio a conocer públicamente que se había puesto en contacto con la empresa española Inditex, dueña de la marca Zara, así como con los representantes legales de las marcas estadounidense URBN brands y Patowl. Para solicitarles una explicación sobre el uso en sus creaciones de elementos y patrones culturales propios de las poblaciones oaxaqueñas. Lo que resultaría un plagio al patrimonio cultural mexicano.

La acusación a Zara de copiar los diseños autóctonos mexicanos es por el modelo “midi de escote pico y manga corta”. Vestido que según la Secretaría de Cultura “toma elementos de la cultura mixteca». Según el gobierno mexicano el huipil tradicional es un valor cultural propio de las mujeres de esa zona.

No es la primera vez que acusan a Zara

Zara acusada por artesanas en el 2018

Zara también fue acusada en el 2018 por las artesanas de Aguacatenango, un humilde poblado de Chiapas. Según un entrevista publicada por el diario español eldiario.es María Méndez artesana miembro de la comunidad para ese entonces «unos chinos fueron y le exigieron mucho trabajo y pagaron poco», ella cree que ellos pueden ser el origen de ese plagio o simplemente la búsqueda de sus diseños en sus fotografías en las redes sociales.

Los efectos, denuncian, son dañinos para la frágil economía de la comunidad. «Nos afecta bastante porque la gente ya no nos compra a nosotras porque lo pueden encontrar en una tienda o ya nos dicen que son parecidos. Perdemos ese beneficio, que es nuestro principal sustento en el hogar», agrega María, de 39 años y madre de siete hijos.

Proteger los derechos de los pueblos originarios

Diseños basados en motivos culturales mexicanos

Alejandra Frausto titular de la Secretaria de Cultura mexicana explica que la medida «se trata de un principio de consideración ética que obliga a hacer un llamado de atención y poner en la mesa de discusión pública un tema impostergable como es proteger los derechos de los pueblos originarios que históricamente han sido invisibilizados».

Para Frausto es importante que las grandes marcas en vez de tomar elementos culturales de los pueblos originarios, desarrollen un trabajo con las comunidades indígenas, dentro de un marco ético que no socave la identidad y la economía de los pueblos y siempre en apego a un comercio justo. De manera que reciban una remuneración justa por sus creaciones intelectuales.

Años en defensa del patrimonio cultural originario

El gobierno mexicano desde hace ya varios años viene ejerciendo la defensa y protección de la identidad de los pueblos representantes de la cultura mexicana. Son muchas los reclamos y demandas que viene haciendo la Secretaria de Cultura a la grandes marcas por explotar comercialmente elementos distintivos de la cultura mexicana, en creaciones que van desde ropa hasta sillas. Louis Vuitton, la diseñadora venezolana Carolina Herrera, la francesa Isabel Marant, se cuentan entre quienes han sido cuestionados.

La idea en todo caso es defender los derechos de propiedad colectiva de las comunidades indígenas. Zara tendrá entonces que responder a la Secretaria de Cultura. Es su responsabilidad responder al daño que presuntamente pudo causar a las mujeres trabajadoras de Oaxaca.

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