“Para mí pintar siempre fue un sueño. Yo estudié Administración de Empresas, porque por un tema familiar nunca fue una opción estudiar Arte. Pero para mí siempre va a estar presente -hasta los últimos días de mi vida- la pintura. Me voy a dedicar al arte de forma paralela a mi trabajo siempre”.

Al intervenir una pieza utilitaria se gestan momentos de interacción entre el creador, la obra y el usuario. Por eso, la pintura sobre loza en vasos, platos, fuentes o teteras deja una experiencia adicional en el comensal. La larguísima cuarentena que se ha mantenido en Puerto Montt ha sido para Yenifer Chaura Maldonado un momento de transformación. La pintora cuenta cómo pasó del óleo sobre tela a las piezas personalizadas que protagonizan su emprendimiento.

“El nombre de mi página @lapiz_ypincel es el título perfecto para lo que significa el arte en mi vida. Estudié Administración de Empresas, mención Marketing, pero el tema artístico ha estado desde siempre ligado a mí. Desde chica comencé con teatro y dibujo. Con el tiempo tomé talleres de pintura en óleo. Y después talleres de pintura sobre loza”, indica Yenifer Chaura Maldonado, quien tiene una gran historia de complicidad con el arte.

“Para mí la pintura sobre óleo está más ligada a lo real. La pintura sobre loza es algo más creativo, fluye más. Porque la mayoría de las pinturas de óleo que pinto son de cosas reales, cuadros reales, colores reales. Yo busco que a través de la pintura hasta se pueda percibir cómo era el clima ese día en ese lugar”.

Hace apenas unas semanas anunció su emprendimiento online en Instagram. Allí expone cuadros, procesos, piezas y, especialmente, su crecimiento. “Llevo pintando mucho tiempo, pero en óleo. La gente me conocía y pasaba el dato y yo pintaba por encargo”, explica. “Cada artista tiene su marca y su trabajo refleja mucho quién es. En mi caso, trabajo el tema del color. Soy una artista creativa, algo que se nota en la pintura sobre loza. Y estructurada, podría decirlo, eso se ve más en mis trabajo de óleo”.

«Porque la pintura es pura bondad podemos intervenir lo que se nos ocurra. Como, por ejemplo, hoy experimento y aprendo sobre pintura en loza. Cada pieza tiene el toque de cada artista, en la mezcla y elección de los colores que quiero utilizar. Y como pintar es una maravilla, hoy estoy maravillada pintando en loza».

Diseños y temáticas en loza

Desde niña, Yenifer Chaura Maldonado dibuja infinitos mandalas en sus cuadernos. Gracias a la destreza en el dibujo a mano alzada le siguen saliendo armoniosos y son un tema recurrente en sus pinturas sobre loza. Como también lo es la figura de El Principito, un libro que le encanta.

“Varios de mis seguidores son amigos y me conocen. Cuando hacen los pedidos son generosos en decirme por ejemplo «Yeni, sabes que quiero un Principito, pinta el que sea y como sea». Todos los que dibujo tienen que ver con una elección mía. Busco las ilustraciones y me quedo, por ejemplo, con el abrigo de un diseño, pero con el pelo de otro. Y finalmente lo hago a mi modo”.“Dibujo cosas que tienen que ver conmigo, con lo que me gusta. Hay imágenes que me piden -como las piezas de Starwars– pero, aun así, siempre coloco mi sello. Hago muchos tazones a mano alzada. Con mandalas, con hojitas, con puntillismo. Tengo la facilidad del lápiz y eso me ayuda a dominar un trazo rápido”.

“Uno de los primeros platos que hice fue una imagen de una ceremonia Selknam. Soy muy respetuosa de este tema. Ellos tienen una relación interesante con los diseños. Siento que es muy importante mantener esa cultura presente. A nuestro país le ha costado tanto reconocerlos que creo que es importante mantenerlos vivos. Es cosa de valorar también su arte, su historia, cómo funcionaban, sus dibujos, sus rituales, sus significados. A mí me encantan”, dice.

«Mi vida ha estado rodeada de arte e imagino que lo seguirá siendo por siempre. Y la danza tampoco pudo estar fuera».

La pintura del sur y sus refugios

Su relación con el óleo está más ligada con su vida y la de su entorno. “Yo comencé a dibujar con el tema de las casas coloniales. Nací en Puerto Montt y me encanta la arquitectura que existe aquí. Esta mezcla tan diversa que tiene que ver con la cultura alemana reflejada en las fachadas. En óleo generalmente pinto paisajes o momentos familiares. Tengo paisajes donde sale mi hijo, que tiene 4 años”, describe.

«El sur y sus rincones, el sur y sus refugios… Siempre amé y disfruté dibujar casas.
En esos años dibujé solo en una simple croquera y el lápiz lo era aún más».

“Tuve una maestra, Loreto Naranjo, que es una tremenda artista de Puerto Montt. Estudié mucho la teoría del color, que es súper importante y tiene que ver con la creatividad. Porque aprendes cuáles colores mezclar y qué color le da luz a otro color. Adquieres el conocimiento de llegar hasta el color deseado. Yo creo que saberlo es lo que me ha llevado a tener colores muy vivos. Creo que es eso. Desde que empecé a pintar empecé a entender un montón de cosas. A apreciar las tonalidades que uno ve en la vida cotidiana. Es muy extraño. Uno empieza a entender cosas tan simples como la cantidad de colores que hay en un árbol. Creo que de forma natural yo traspaso esa información a cualquier pieza que pinto”.

«Me resulta imposible no disfrutar el proceso, un proceso terapéutico, un proceso de plena libertad. Este cuadro es de hace años, en él está mi hijo Tomas».

Lápiz y pincel: para intervenir todo

Yenifer Chaura Maldonado lamenta que con el tema de la cuarentena le resulte muy difícil adquirir los insumos para pintar. «Hemos estado mucho tiempo con esto. Por eso no he avanzado, pero quiero crear una línea decorativa. Incorporar teteras y tazas con platos a mis piezas de pintura sobre loza. Porque se puede intervenir todo en realidad. El mundo de la pintura es amplio, es finito, se puede pintar todo lo que uno se imagine”.

“Cada pieza implica un pequeño estudio. Primero me piden lo que quieren, me dan la idea. Yo estudio a la persona y reviso qué es lo que necesita. Cuando siento que ya está dibujo traspaso el diseño. Después pinto, dejo secar y horneo”.

Los materiales que Yenifer utiliza son elaborados especialmente para fijarse sobre piezas de loza. “Uso pinturas que vienen en tarritos, como témperas, y marcadores, que son como un plumón. Mayormente trabajo con pincel, voy mezclando los colores y aplico en la loza. Primero dibujo sobre la porcelana, hago el bosquejo y pinto directamente. Eso se deja secar un día entero. Después se pasa a un horno para que allí el calor fije la pintura. Entre 30 y 45 minutos a 50 grados. Yo uso un horno eléctrico nuevo, porque en necesario que esté impecable. Cualquier grasita podría ensuciar la pieza”, resume.

En proyectos, la siguiente etapa de esta artista es añadir a su emprendimiento novedades. “Quiero experimentar con otros materiales, como la madera. Me han pedido que pinte mates de maderita, con diseños simples. Allí la pintura es otra, es acrílico, pero requieren la misma técnica. Y la misma creatividad. Creo que lo que me encanta de la pintura en realidad, que es un arte para aplicar en lo que queramos. Hasta lo impensable: ropa, carteras, zapatos. Todo se puede intervenir”, finaliza.

Si quieres conocer más sobre el trabajo de Yenifer Chaura Maldonado visita su perfil de Instagram en @lapiz_ypincel Apoya el emprendimiento local y alienta el talento del sur de Chile.

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