“La nueva constitución debe ser reflejo del entramado social y fruto de discusiones colectivas. Nada de lo que propongo es idea mía. Ha sido planteado desde el estallido social en asambleas y cabildos. He estado en todo ese proceso y posterior a eso en la formación de la Coordinadora Nahuelbuta Biobío Constituyente donde nació mi candidatura. De así surge la idea de estos seis ejes que planteo: Estado Plurinacional, Eco Constitución, Perspectiva de género, infancia y diversidades; Democracia directa, paritaria y descentralizada, Derechos culturales, sociales y económicos, y la reestructuración de las fuerzas armadas y policías".

La candidata a constituyente por el Distrito 21, Vanessa Hoppe, propone redactar una Eco Constitución Social y Paritaria. La campaña de la abogada feminista gira alrededor de seis ejes vinculantes que promueven el derecho a tener una vida digna con respeto a la naturaleza como sujeta de derechos.

“Tenemos que pensar en un nuevo modelo económico”, aborda de entrada Vanessa Hoppe, activista por los derechos humanos, de las mujeres y de los pueblos originarios. “Y tiene que ser un modelo sustentable”, continúa. Su campaña como candidata a la constituyente tiene un fuerte mensaje sobre la necesidad de incluir en la redacción de la nueva constitución el valor de la naturaleza y la necesidad de reconocerla como sujeta de derecho.

La candidata independiente es apoyada por la Coordinadora Nahuelbuta Biobío Constituyente y propone una Eco Constitución. Un modelo que refiere ya se ha hecho en otros países para proteger la naturaleza. “Entendamos que el derecho a la vida debe vincularse con el derecho a vivir en un medio sano. De ahí surgen distintas cuestiones que son más puntuales, como pensar en un modelo económico que sea eco sustentable”, afirma.

“Todo esto es un proceso, finalmente el cambio es cultural. El aspecto legal es una patita de todo el cambio social que necesitamos. Esperamos que esta nueva constitución pueda ser la punta de flecha que vaya abriendo paso a ese cambio cultural”.

Consagrar los recursos naturales

Vanessa Hoppe posee un Máster en Derecho Penal de la Universidad de Sevilla, España. Está especializada en Medio Ambiente, Derecho Administrativo, Procesos de Consulta y Pueblos Indígenas y Aplicación de Justicia con Perspectiva de Género. Sus propuestas están vinculadas a las necesidades del territorio que habita y a las demandas de su población. El Distrito 21 comprende la Provincia de Arauco, Provincia del Bío-Bío y Lota (Arauco, Lebu, Los Álamos, Cañete, Tirúa, Contulmo, Curanilahue, Los Ángeles, Nacimiento, Antuco, Alto Bío-Bío, Quilaco, Quilleco, Mulchén, Tucapel, Negrete, Laja, San Rosendo, Cabrero, Yumbel, Santa Bárbara y Lota).

«Creemos que este modelo eco sustentable debe partir de tener como base la recuperación de las riquezas naturales».

“Queremos dar una discusión para recuperar nuestras riquezas naturales, entre ellas la más connotada, que es el cobre. Es necesario reconocer el agua como un derecho humano y de acceso universal. Actualmente eso no existe en Chile, no todas las personas tienen acceso al agua. Recuperarlo es reivindicarlo no solo para la vida humana sino también para la subsistencia del ecosistema”, indica.

“También necesitamos revisar la distribución del poder. Lo que significa cambiar la distribución de las fuerzas. Y creemos que para eso es importante la creación de un órgano, la Defensoría de la Naturaleza, para contrapesar, equilibrar, el resto de los poderes que tiene el Estado”.

Para Vanessa Hoppe poner a la naturaleza en el centro es una necesidad que demanda el territorio. “Vivimos en una zona donde el extractivismo ha hecho lo que ha querido. Hemos tenido un Estado totalmente ausente. Y tenemos a personas totalmente abandonadas. Bajo el pretexto de un conflicto solamente se reprime y no se satisfacen los derechos de ningún tipo”, denuncia.

“Detrás de este modelo económico que funciona tan bien actualmente, está el trabajo invisibilizado y no pago, no rentado y no considerado de muchas mujeres. Al interior del hogar y en trabajos de cuidado. Desde ahí se deben hacer propuestas”.

Reestructuración de las fuerzas armadas

La candidata es egresada de la Universidad de Artes y Ciencias Sociales (ARCIS). Desde hace 12 años ejerce su profesión en Cañete, en temas vinculados con derechos humanos. Y forma parte desde 2019 de la Asociación de Abogadas Feministas (Abofem). “Tuve una educación crítica -rememora- con abogados que eran defensores de causas que fueron crímenes de lesa humanidad en la dictadura militar. Tengo una visión de cómo nuestra sociedad es un reflejo de esa semilla que sembraron los Chicago Boys”, reflexiona. “Necesitamos uniformados que defiendan a las personas. Queremos ponerlo en el centro. Y cambiar el paradigma del miedo por el que están atravesadas la constitución y las leyes, que fueron hechas por una dictadura que aún pareciera gobernarnos”.

Vanessa Hoppe propone una nueva institucionalidad de las fuerzas armadas, de orden y seguridad. Así como que se reconozca a Chile como un Estado Plurinacional. “En este abandono del Estado, en el sentido de no rayarle la cancha a las empresas, las fuerzas armadas se transforman en un mecanismo corrector. Por otro lado, vivimos en territorio mapuche, en una zona donde hay personas que no se consideran chilenas. La plurinacionalidad es una característica de nuestro país. Pero no hay un reconocimiento expreso a nuestros pueblos originarios a un nivel constitucional. Existe una ley de desarrollo indígena que es absolutamente insuficiente”.

“Si hay algo que hizo la dictadura para sostener el poder económico, que también es político, es dejar las fuerzas armadas reguladas en la constitución”.

Su preocupación está basada en el hecho de que existe un conflicto palpable en el territorio. “Tenemos a un machi al que le han quitado su indumentaria en marchas. Les han pegado, los detienen y luego sueltan como forma de amedrentarlos. Hay niñas a las que (las fuerzas de seguridad) han manoseado. Hemos tenido violencia sexual de carabineros. Personas y mujeres que no quieren denunciar por no verse nuevamente expuestas en este sistema que las vuelve a vulnerar”, refiere.

“La reestructuración de las fuerzas armadas debe darse con una formación en base a derechos humanos. Debe hacerse en una ley orgánica constitucional o en una ley de otro rango.  Necesitamos fuerzas armadas que estén ad hoc con los tiempos que vivimos. Formadas para la protección de personas y no para protegernos de un supuesto enemigo interno que podría ser cualquiera de nosotros”, finaliza.

Para conocer más sobre las propuestas de Vanessa Hoppe síguela en Instagram, su perfil es @vanessahoppe21 E infórmate sobre las propuestas y reflexiones de quienes postulan para ser parte de la histórica redacción de una nueva carta magna para Chile.

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