Una crisis de pareja suele darse cuando hay conflictos y ninguna de las dos partes tiene la fuerza necesaria para solucionarlos. Si pasa el tiempo es muy probable que ambos se distancien. La llegada de la pandemia cambió las rutinas maritales y aumentó el número de horas compartidas. El confinamiento pone a prueba la calidad relacional. Una prueba que en muchos casos supone un volver a empezar, una redefinición o una ruptura. 

Una crisis de pareja no es consecuencia de una pandemia. Antes de suponer que el exceso de horas compartidas daña una relación es importante determinar cómo estaba previamente. Si ya estaba deteriorada antes del confinamiento, puede haber supuesto un empeoramiento de la relación. Es probable que muchas personas hayan visto partes de la pareja que antes estaban ocultas. Por ejemplo, el comportamiento en momentos estresantes.

Los especialistas del Grupo Laberinto encontraron seis claves para detectar si existe una crisis de pareja. A partir de ellas ofrecen algunos consejos para intentar darle solución a la relación. Los síntomas de que se está ante un panorama preocupante son los siguientes:

  1. Nada en común: se han perdido las ganas de hacer nada juntos, parece que ya no se tiene nada en común.
  2. Falta de diálogo: hay más diferencias que nunca, lo que causa discusiones que no llevan a ningún lado porque ninguna de las dos partes se comunica. Eso crea situaciones de tensión.
  3. Críticas destructivas: alguna de las partes (o ambas) realiza criticas constantes al otro usando un tono sarcástico o despreciativo. Ya no se valoran las características positivas del otro.
  4. Incomodidad: uno comienza a centrarse en los defectos de la otra persona. Eso desencadena en una actitud defensiva y crea incomodidad frente a las acciones del otro.
  5. Sexo: el deseo ha desaparecido y las relaciones sexuales son inexistentes, lo que daña también la intimidad de la pareja.
  6. Soledad: se está con una persona con la que se ha compartido gran parte de la vida, y a pesar de ello uno se siente solo.

Cómo superar una crisis de pareja

  1. Momentos para uno mismo: es importante conservar la intimidad individual. Tomarse tiempo para uno mismo no implica que la otra persona no importe.
  2. Utilizar un lenguaje no violento: es fundamental evitar herir a la otra persona con las palabras. Hay que mantener la calma e intentar explicar los sentimientos sin lastimar, ni levantar la voz.
  3. Poder ser “apoyo”: en los momentos difíciles, contar con la otra persona como apoyo para superar las dificultades es primordial. Pero también es importante estar disponible para el otro.
  4. Hablar con otras personas: familiares, amigos o un profesional. Hablar con otras personas sobre las dudas o sobre ciertas situaciones ayuda a liberar parte de la tensión para mantener la calma.
  5. Organizar actividades juntos: además de tener tiempo para estar solo, es importante buscar momentos para estar en pareja. No se trata de pasar todo el día juntos, se trata de compartir buenos momentos.

Carta bajo la manga: Terapias

Hay momentos en que desde dentro es difícil abordar las dificultades y las situaciones bloqueadas en la relación. Es entonces cuando se requiere de ayuda externa. Si las dos partes han decidido hacer algo para superar la crisis de pareja, lo recomendable es realizar terapia. En estas sesiones se crea un espacio seguro para expresar tanto inquietudes como sentimientos. Con un profesional como mediador para favorecer la comunicación y encontrar soluciones que ayuden a mejorar la relación.

Una terapia de pareja es altamente recomendada cuando existe desconfianza, problemas de convivencia, discrepancias en la parentalidad. También cuando se afrontan nuevos retos vitales (por ejemplo, ser padres), problemas sexuales, infidelidades. Incluso cuando ya se ha tomado la decisión de concretar una separación o divorcio.

Otra opción, más en solitario, es la terapia individual. Esta es recomendada cuando la crisis de pareja quiere abordar de forma íntima, con la finalidad de decidir si se quiere continuar con la relación o no. En estas sesiones se trabaja para ser conscientes de las emociones y las situaciones que hacen daño, para aclarar las dudas y poder tomar una decisión.

En cualquier caso, es importante que como individuo se tenga siempre la seguridad de que no está solo. Una crisis de pareja puede aislar a las personas, llevarlas a un punto de considerar incluso que la única ayuda posible es la de su mismo compañero o compañera. Pero existen la familia, los amigos y los profesionales calificados para ayudar a superar el problema.

Para envío de información: redaccion@mujerdelsur.cl

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