“El canto relacionado a la naturaleza para mí es muy importante. De repente me pongo a cantar y no canto con palabras, canto inventando sílabas. Mientras canto siento como si le estuviera hablando a la madre tierra o al cielo. Y eso es lenguaje también, lenguaje a través de la vibración. Eso es lo que intento entregar cuando hacemos las sesiones de canto, esa comunicación primero con uno mismo, pero también con la naturaleza”.

Todo es vibración. De ese principio parten las terapias vibracionales, las cuales consideran que la vibración de los sonidos puede llegar a transformar la vibración de las personas y los lugares. Constanza Pérez García, o Prisma como muchos la conocen, es cantante medicina y trabaja con sonoterapia, una terapia vibracional. Esta es su historia y su experiencia.

“La voz es una extensión de tu alma que puede entrar en comunicación con otras formas de conciencia», dice Constanza Pérez García con profunda franqueza al hablar de sonoterapia. «Uno puede cantarle al viento, a las plantas y, si eres una persona que ha trabajado en su sensibilidad, puedes incluso recibir mensajes de esos seres. Son experiencias que pueden llegar a ocurrir. Yo lo digo no desde la teoría, a mí me ha pasado. Sé de personas que también lo han vivido. Es un proceso, no es algo inmediato, no es que hoy empezaste a cantar y desbloqueaste todos tus chackras».

«Cuando quieres hacer un huerto en una tierra seca antes debes labrar la tierra. Así van los procesos terapéuticos: el trabajo siempre es muy necesario”.

“Prisma Canto Medicina es el nombre de mi Instagram, por eso hay mucha gente que me conoce como Prisma”, explica Constanza. “Lo puse así porque me gustan los cristales que toman la luz del sol y la descomponen en los colores del arcoíris”, dice. La joven se autodefine “cantante holística o cantante medicina”, y a través del don de su voz desarrolla la sonoterapia. Hace tres años sintió “un fuerte llamado del sur” y viajó a Pucón, donde vive actualmente. Antes lo hizo en Rancagua, Curacaví, el Valle de Elqui, entre otros.

“Mi fuerte es el canto, es algo innato desde que tengo 6 o 7 años. Un día mis vecinos, amigos de mis padres me oyeron imitar a los fantasmas que aparecían en un comercial de televisión y se dieron cuenta que cantaba. Pero no fue hasta unos años atrás cuando me acerqué al mundo de las terapias y comencé a llevar el canto hacia algo más allá que lo meramente musical. Entendí que la música es sanadora y el canto está orientado hacia el bienestar”.

“Me dedico 100% a la música, sobre todo a la sonoterapia, que va de la mano de la música y también de otras disciplinas. Cuando hablamos de música tiene que ver con el uso de las melodías. Del trabajo con la emocionalidad, la expresión… hay muchos tipos de música que puedes crear. Pero cuando hablamos de sonoterapia vamos hacia otra mirada que no se enfoca solo en la forma melódica. Sino que va más hacia la esencia del sonido, hacia la frecuencia de vibración”, indica.

Sanar con los recursos de la voz

El taller de canto es uno de los espacios donde Constanza Pérez García desarrolla su trabajo. Generalmente realiza una introducción teórica y después comienza la práctica vocal. “Primero entendemos qué es el canto, sus orígenes ancestrales y tribales, porqué puede ser sanador, cuáles son los beneficios de poder cantar de forma consciente, algunos tipos de canto que se usan para el bienestar -los mantras, los cantos medicina-, cuándo está en balance o en desbalance el quinto chackra y algunos cuidados de la voz. Después netamente es cantar. Sentir la vibración en tu cuerpo a través de la entonación de ciertas vocales, mover tu cuerpo para poder relajarlo, abrir espacio a la voz porque un cuerpo tenso no permite que una voz sea fluida. Hacer distintas dinámicas de improvisación musical, entendiendo los recursos de tu voz como herramientas para llegar a distintos estados”.

“En 2019 conocí a Matías, mi pareja. Él llevaba 7 años en el mundo de la sonoterapia, estudió en la Quinta Región y formaba sonoterapeutas en su escuela Maestros del Sonido. Allí yo aproveché para estudiar con él y pude asimilar de manera más académica los conocimientos en torno a todo lo que es la sonoterapia. Antes tenía un acercamiento más intuitivo”.

Beneficios: Conexión y confianza

¿Qué pasa cuando una persona dice que no canta? “Todos podemos cantar. Claro quizás no somos muy afinados o nuestro oído no está muy entrenado, pero eso es algo que se puede ir desarrollando. El canto terapéutico no apunta a que seas perfecto en lo que es la técnica, ni que seas un músico profesional. No es esa la finalidad. El canto terapéutico busca que uses tu voz para tu propio bienestar. Incluso que lo puedas usar para el bienestar de otras personas. Esa la finalidad”.

¿Cómo se trabaja la sonoterapia a través del canto? “Primero cantado desde el corazón. Yo me conecto con mi corazón, o me conecto con una energía superior o con la energía de la tierra y desde ahí voy abriendo mi voz. No es un proceso mental es un proceso sensitivo, está todo mi cuerpo involucrado, está mi emoción y mi energía involucrada. Requiere sensibilización y confianza en ti mismo, por eso trabajamos el quinto chakra. El canto va fortaleciendo tu autoconfianza porque tienes que traspasar la barrera del miedo. El miedo a equivocarte, al rechazo, a la vergüenza, a la burla. Liberar tu voz y desde esa autoaceptación permitirte liberar tus estructuras”.

Como resultado de estos procesos terapéuticos a través de la voz, se produce una sanación que proviene del sentir. “Los resultados más bellos se han producido cuando las personas hacen un viaje previo a su corazón y desde ahí liberan el canto. Muchas veces sucede que ven colores o terminan conectando con etapas de su vida. O se emocionan y se produce la libración a través del llanto. Entonces te das cuenta de que finalmente una de las cosas que más necesitamos en este tiempo es bajar de la mente al corazón. Y abrirle espacio para que comience a tomar más protagonismo en las decisiones de nuestra vida, pero desde una manera sana, armónica. Porque el corazón impulsivo tampoco es muy beneficioso”.

“Trabajo también el arte consciente a través del tejido de mandalas. Trato de imbuirlos en esa energía de la naturaleza. De repente tejo uno de color celeste y blanco y me siento conectada con los delfines, pongo música de delfines y voy tejiendo y trabajando con esa energía. Me nutro de la música, de ciertas expresiones de la naturaleza para poder expresar eso a través del tejido”.

La llegada a este conocimiento

Como compañera de estos procesos, Constanza Pérez García continúa su propio proceso, personal y de larguísima data. “No me siento para nada resuelta, siento que estoy muchísimo más consciente que antes, pero siempre aparecen nuevos desafíos. Así que estamos pulsando esta medicina para todos, pero también la voy asimilando yo”, dice y recuerda cómo comenzó su despertar.

“Muchas veces le cantamos al espíritu de la tierra, de la lluvia o del agua. Dentro de la sonoterapia hay instrumentos que te conectan con ciertos elementos. Un tambor chamánico suele conectarte más con la tierra, los cuencos de cuarzo te conectan más con las energías etéreas, ángeles o seres sutiles”.

“En comparación a lo que es mi familia o al árbol de donde yo vengo he sido la más nómada del clan. En mi adolescencia empezó a formarse en mí un sentimiento de disconformidad con el mundo», dice ahora que es consciente de qué era lo que le faltaba. «Comencé a sentirme interesada por los pueblos indígenas y su cosmovisión. Y eso me abrió la puerta para acercarme a la visión de la tierra como un ser vivo. Eso marcó un inicio en el camino de comenzar a dejar de lado ciertas expectativas sociales que se espera que uno cumpla. Y empecé a construir un camino desde lo que yo quería vivir: sentirme una con la tierra”, finaliza.

Para conocer más sobre el trabajo de Constanza Pérez García y Matías Giménez visita la cuenta de la Escuela Maestros del Sonido en Instagram @formacion.sonoterapeutas. Sigue también su proyecto musical @tierracelestemusica a través del cual organizan encuentros de sonoterapia y conciertos de música medicina. Y no pierdas el día a día de Constanza en su perfil personal @prisma.cantomedicina.

Para envío de información: redaccion@mujerdelsur.cl

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