La reconocida astróloga argentina recomienda iniciar el Día de la Madre con un agradecimiento apenas amanezca. “Al darnos la vida, una mamá nos da la posibilidad de tener una experiencia en un cuerpo físico para evolucionar espiritualmente” dice Mónika Correia Nobre. Y recomienda agradecer a las tres fuerzas que hacen posible un nacimiento. “A nuestra mamá física. A la Naturaleza, la Pachamama tiene mucha incumbencia en el asunto. Y a la Madre Cósmica, que nos da nuestra parte más espiritual”.

En Chile, Colombia, Ecuador, Perú, Uruguay y Venezuela el Día de la Madre se celebra el segundo domingo de mayo. En Argentina aún falta tiempo, la fiesta es el tercer domingo de octubre. Pero para Mónika Correia Nobre, si fuera por los signos tendría que celebrarse a finales de junio o principio de julio. Es decir, bajo el tiempo de Cáncer, porque su regente es la Luna, que representa a la madre dentro de la carta natal.

Con 28 años de experiencia en el estudio de los astros y 20 al frente de la escuela Astroflor, comparte el significado de la energía materna y su importancia en nuestras acciones y sensaciones. Lo primero que aclara, con calma y de forma didáctica, es que la energía no puede ser definida de una sola forma, porque no es única.

“Hay muchas maneras de entender la maternidad, tantas como mujeres. Porque cada uno de nosotros expresamos la maternidad de una forma, incluso diferente con cada hijo que tenemos. Por eso cuando vemos la carta natal de una familia entera, cada hijo tiene una madre distinta. De alguna forma es igual con la madre cósmica, representada dentro del cristianismo como la Virgen María. Con formas o vocaciones diferentes, distintas formas de vestirse y distintos tonos de piel. Hay una gran variedad de la energía de la Madre”, explica Mónika.

Dentro de cada carta natal, el poder de la Luna determina un linaje cósmico. “Todos los que tienen la Luna en un determinado signo pertenecen a una misma familia del cosmos. Porque la Luna habla de pertenencia, de estar dentro de un clan. Esa pertenencia es tanto desde lo genealógico con la familia como de pertenencia a un grupo. Cada dos días y medio la Luna cambia de signo y ese movimiento va haciendo que nazcan personas que tienen distinta impresión de la madre. Eso se va tejiendo, nos vamos vinculando con personas que tienen distintas formas de expresarse. Porque la Luna es la emocionalidad y representa el alma”.

La Luna: una fuerza sobre todos

La influencia de la fuerza materna y su gran poder no es exclusiva de las mujeres ni de quienes tienen hijos. “No es necesario ser mamá para maternar”, advierte Mónika Correia Nobre. “Hay personas que pueden cuidar desde una planta hasta comunidades enteras. Personas que no tienen hijos biológicos, pero maternan estructuras, instituciones. La capacidad de parir, que es la naturaleza de la madre, también está en lo creativo: componer, pintar…”.

La astróloga Mónika Correia Nobre analiza la figura materna a partir de las fuerzas de los astros.

Una energía especial que baña a la humanidad ocurre durante la Luna Llena, precisamente como la que antecedió al Día de Las Madres. “Las Lunas Llenas activan la cantidad de información y de energía en las personas. Quienes son buscadores espirituales se pueden conectar con lo que les pasa adentro. La Luna Llena les permite ver, como con una lupa, los lugares donde hay que trabajar. Hay Lunas que son muy especiales, como la Luna Llena de Aries que es la Pascua Judía y la Pascua Cristiana. Y la Luna Llena de Tauro, que acaba de pasar, que el mundo budista festeja como si fuera la Navidad. Las lunas llenas son momentos donde la Madre, que es la Luna, nos da mejorada, o más fácil de digerir, la energía del Sol, de la información solar”.

Orgullosa mamá de una hija y un hijo, Mónika admite que la maternidad fue algo que quiso desde niña. Y que detuvo todo para criar. Hoy sus hijos tienen 30 y 26 años, pero aun la maternidad es una prioridad en su vida. “A veces defino el estado de la maternidad como un estado transformador. Porque nunca más serás la misma persona. Dejas de ser tú misma, es un problemón”.

Mónika Correia Nobre: la pandemia

Mirar al cielo es como traducir un idioma, dice Mónika, quien se define como “intérprete”. Pero ¿qué cielo nos cubre hoy, en medio de la crisis provocada por el covid-19? “Los astrólogos veníamos viendo estas conjunciones que son rítmicas, que ocurren cada 12 años. Pero se han dado de forma muy extraordinaria: juntaron el inicio de varios relojes astrológicos. Esto lo que significa es cambio de tiempo. Significa que hay cosas que van a dejar de ser como estaban”, señala.

Comparable con lecturas de épocas como la Revolución Francesa y el fin del Feudalismo, se observan cambios y surgimiento de estructuras. “Por una posición de Neptuno, que cada vez que está ahí arma una pandemia, había posibilidades de una guerra. Siempre esta cuestión de la muerte está presente en la conjunción. Pero yo pienso que el amor gana. Más tarde o más temprano domesticaremos esta peste. Sí nos espera un año muy complicado. Lo que estamos viendo es una pugna. La puja entre nuevos tipos de comprensión en todos los niveles: espiritual, emocional, físico y mental. De eso va a salir una nueva cosa, pero lo increíble es que lo estamos haciendo entre todos, una creación colectiva”.

Sigue aquí a Mónika Correia Nobre en su Instagram.

Para envío de información: redaccion@mujerdelsur.cl

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