La mejor forma de preparase para hacer el ayuno intermitente es conocer realmente cuáles son sus beneficios. En este artículo se derriban algunos mitos.

Está de moda hacer ciclos en los que se come y períodos en donde se ayuna. Algunos estudios sugieren que esta forma de comer puede ofrecer beneficios como la pérdida de grasa, una mejor salud y longevidad. ¿Cómo cumplirla adecuadamente? Conozca los mitos alrededor del ayuno intermitente

Celebridades e influencers alrededor del mundo la dieron a conocer, se trata de una forma de organizar los períodos de alimentación. A pesar de que la Organización Mundial de la Salud no avala esta práctica y recomienda seguir una dieta balanceada y ejercicio, hay estudios que sí la recomiendan. Sin embargo, muchas personas han manifestado que les produce irritabilidad, falta de concentración y trastornos del sueño. Y que al final de varias semanas no han logrado su meta de adelgazar. ¿Qué hay detrás de esta práctica? A continuación revisamos los mitos alrededor del ayuno intermitente.

Ayuda a perder peso

No necesariamente. Adentrarse en el ayuno intermitente implica pasar ciertos periodos sin ingerir alimentos, esto podría bajar la cantidad de calorías que se consumen al día y contribuir en la pérdida de peso. Pero todo dependerá del tipo de nutrientes que se ingieran durante el periodo de alimentación. El ayuno intermitente acelera el metabolismo, el cuerpo quema grasa más rápidamente y asimila mejor los nutrientes. Por eso, es muy importante que estos sean los adecuados.

Se destruye el músculo

El ayuno intermitente acelera el metabolismo, por lo que el cuerpo quema grasa y no músculo como ocurre en otras dietas de adelgazamiento. Se pierde músculo cuando el cuerpo ha consumido los aminoácidos y el glucógeno y empieza a usar las reservas de proteína y músculo. Este es uno de los mitos alrededor del ayuno intermitente que más se teme y es necesario dejar claro que más bien al comer de esta forma se evita este proceso, pues se retiene más masa muscular que en un régimen hipocalórico. Por eso, es importante cumplir perfectamente los ciclos de ayuno e ingesta.

Baja el nivel de azúcar

Contribuye a que no se eleve, pero no lo baja. El cuerpo humano está preparado para mantener estables los niveles de glucosa, por eso no es necesario comer constantemente. En el ayuno, se liberan sustancias como el glucagón y cortisol, que se encargan de utilizar la glucosa almacenada y dotar de energía al organismo.

Menor rendimiento deportivo

Otra vez nos encontramos con uno de los mitos alrededor del ayuno intermitente que da más escalofríos en quienes quieren tener un cuerpo bien moldeado. El rendimiento deportivo depende de muchos factores, como el tipo de actividad física que se realice, la duración del ayuno y la adaptación al mismo. Siempre que se mantenga el consumo de calorías necesario para cada deportista, así como los macronutrientes adecuados, no habría reducción en el rendimiento. Además, entrenar en ayunas favorece ejercicios de fuerza y es más efectivo para perder grasa.

Produce mareos y agotamiento

Este es uno de los mitos alrededor del ayuno intermitente que en parte es cierto, porque al principio efectivamente puede ocurrir. El ayuno requiere un periodo de adaptación. Mientras más veces ayunes, más tiempo podrás pasar sin ingerir alimentos. Lo ideal es empezar de forma progresiva, con el tipo 12:12 y adaptar al organismo al tipo 16:8, el más popular. Has de saber que los líquidos como los tés, infusiones o café solo, no rompen el ayuno y ayudan a reducir los síntomas de mareo y agotamiento, porque mantienen al cuerpo hidratado. También, se puede optar por suplementos liposomales que aporten vitamina C, Glutatión, Vitamina B.

Para envío de información: redaccion@mujerdelsur.cl

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