Acepta el llamado atención plena o conciencia plena que demandan tu cuerpo y tu mente. El mindfulness consiste en estar atento de manera intenciona.

¿Cómo canalizar la incertidumbre a través del mindfulness? El agotamiento mental ha llegado a la sociedad pues no hay certeza de muchas cosas. Y esto se ha acentuado a partir de la pandemia. Cuando es difícil vislumbrar incluso el futuro cercano, en el mindfulness se puede encontrar una poderosa herramienta.

Las circunstancias que se viven en todo el mundo en los últimos meses han provocado agitación y pérdida de la zona de confort en muchas personas. Y hacen que las emociones tomen el control de la vida diaria e impidan ver el lado bueno de las cosas. En esta situación, es fácil perder el centro, volcarse o desmoronarse emocionalmente, casi sin poder evitarlo. Sin embargo, a través del mindfulness se puede cultivar una actitud positiva a pesar de las adversidades.

Ser feliz es un estado y una actitud. En ambos casos depende de las circunstancias que rodean el propio ser, y también de la mente misma. Los psicólogos Matthew A. Killingsworth y Daniel T. Gilbert de la Universidad de Harvard realizaron un estudio bajo el nombre “A wandering mind is an unhappy mind” (Una mente errante es una mente infeliz) que confirma la idea defendida por ciertas líneas filosóficas de que la felicidad está en uno mismo y en la capacidad de vivir el momento presente, el aquí y ahora.

El equilibrio del mindfulness

Mireia Hurtado, psicóloga experta en mindfulness y colaboradora de la App de meditación Petit Bambou, explica que “la práctica del mindfulness ayuda a poner distancia a los pensamientos, y llevar la atención al resto de cosas que la vida ofrece. El día a día puede estar lleno de pequeñas oportunidades de disfrute y conexión. Por ejemplo, una llamada a un amigo, tomar una infusión en un lugar tranquilo apreciando los aromas, un paseo, dar un abrazo, cocinar o incluso ordenar algún espacio. Cualquier actividad practicada con consciencia plena, puede ser una oportunidad para llenar la vida de matices agradables, placenteros y minimizar así el estrés que vivido en este periodo tan particular”.

Cambia el prisma

Ante situaciones adversas, complicadas y dolorosas, es inevitable sentir miedo, preocupación e incertidumbre. “No se puede saber lo que pasará en el futuro e intentar controlarlo puede generar mucho estrés y sufrimiento. Lo que sí que está en manos propias es elegir dónde llevar la atención”, añade Mireia Hurtado. Para ello, la experta ofrece estos consejos prácticos con poder cambiar el prisma, la perspectiva y poder ver, como bien dice el refrán, “el vaso medio lleno”.

Llevar un diario de gratitud

La práctica de la gratitud ayuda a corregir el sesgo que tiene la mente de engancharse con lo negativo. Con la gratitud se lleva la atención a las cosas buenas que ofrece la vida día a día.

Hay que recordar que nada es permanente. La vida está llena de experiencias cambiantes, y esto también pasará.

Practica la autocompasión

Aprender a ser amable con uno mismo cuando se sufre, igual que se es con otras personas. Con la practica del mindfulness, con tan solo unos minutos al día tendrás la oportunidad de no estar tanto en el plano mental, ni imbuida en pensamientos negativos. Entra al mundo de las meditaciones, enfoca tus propias búsquedas de acuerdo a las temáticas que más te inquietan: estrés, ansiedad, sueños, relaciones, trabajo, maternidad.

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