“Esta es la primera vez que estoy dedicada al emprendimiento, que tengo una pyme, y me ha encantado. Porque es algo que me gusta y me hace feliz. Tomé esta decisión en un período súper negro, cuando terminé un trabajo que yo quería mucho. Me dije: frente a esto hay que reaccionar. Y escogí las orquídeas, que han sido para mí una terapia. Estoy muy contenta con ellas, me han llevado a conocer distintas historias que están detrás de cada entrega de plantas”.

Cuando llegan los pedidos del invernadero, la casa de Loreto Moya ubicada en Temuco se impregna de un curioso aroma. Decenas de orquídeas phalaenopsis, u orquídeas mariposa, muestran su frescura y esplendidez. La parada siempre es breve porque rápidamente continuarán su viaje a espacios desde donde emanarán su poder sanador. Llevarlas es tarea del emprendimiento online Orquídeas Sureñas, que nació este año en plena pandemia.

“Conocí las orquídeas cuando vivía en Arica”, inicia Loreto Moya, la fundadora de Orquídeas Sureñas. “Una persona las estaba vendiendo y me dieron el dato así que fui y compré una. Antes había leído sobre ellas, pero me asustaba el tema del cuidado. El clima de Arica es súper bueno para ellas, no paran de florecer, entonces resulta muy fácil quererlas. Empecé a comprar y a conocer cómo cuidarlas, y de verdad que me atrapó ese tema. Tenía muchas, pero las dejé cuando me mudé a Temuco. Aquí empecé a buscarlas en los invernaderos y noté que no era fácil encontrarlas. Entonces nació la idea de tener mi propia venta de orquídeas”, relata.

Para Loreto, al igual que para muchas personas, este ha sido un año difícil. Ella es periodista y en junio pasado perdió su trabajo por recortes presupuestarios. La pandemia ha cambiado el destino de muchas personas, especialmente porque las apremia a repensar y replantear prioridades. “En marzo tenía todo listo en mi cabeza para comenzar el emprendimiento, pero por el tema de la cuarentena y por limitaciones de tiempo no lo hice funcionar. Fue cuando perdí mi trabajo que decidí empezar Orquídeas Sureñas y encontré un espacio que no estaba ocupado aquí”.

“El tamaño de las orquídeas phalaenopsis va desde 60 hasta 90 centímetros de alto. Generalmente las orquídeas blancas son más altas, pasan los 90 centímetros y su flor es muy grande, del porte de la palma de una mano”.

La evocación sanadora de una flor

Ahora el negocio prospera, pero ¿por qué la gente busca estas flores? “Cuando empezó la pandemia los productores de orquídeas pensaron que la venta iba a complicarse porque no es un bien de primera necesidad», explica. «Sin embargo, la demanda aumentó desde marzo. Y cuando las ciudades están en cuarentena aumenta aún más. Eso me hace pensar que la gente necesita encontrar un poco de belleza y motivación dentro de su casa. Muchas clientas mías -y yo misma lo pienso personalmente- creen que la orquídea tiene una magia especial”.

Loreto también considera que las orquídeas son “un poco adictivas” porque cuando tienes una quieres tener otra. “En Orquídeas Sureñas yo vendo la planta con algunas flores abiertas y muchos botones. Eso hace que generes un lazo con ella porque ves cómo va abriendo. La orquídea tiene una etapa de floración muy larga, tengo una que lleva tres meses con flores y creo que va a tener para rato”.

Precisamente es esta compañía espléndida y hermosa la que la hace tan atractiva. “Es una planta preciosa, cuando entras a un lugar y hay una orquídea los ojos se te van hacia ella. Pero además resulta ser muy buena compañía para gente mayor. Tengo el caso de una cliente que me conmovió mucho. Ella empezó a comprar orquídeas en cada pedido para su mamá, que es una persona ultra mayor, que no sale ni recibe visitas por la pandemia, así que estaba con depresión. Pero desde que le llevan las orquídeas ha revivido, está pendiente de la planta, de que le abrió un botón, de que le llegue luz… ha volcado toda su buena energía a esta planta. Esa terapia que ella aplicó para su mamá es un comentario muy generalizado entre las personas que me compran orquídeas”.

“También vendo orquídeas en miniatura que son tipo bonsay, esas miden entre 15 y 25 cm de alto. No son plantas bebé, son miniaturas, porque no van a crecer hasta llegar al tamaño de una orquídea grande”.

Inspiración y motivación

Además de abrir un nicho comercial y ofrecer un servicio que va más allá de su producto, Orquídeas Sureñas se inspira en la consciencia verde. La meta de Loreto es la creación de una comunidad de orquideaslovers enfocada en el cuidado, mantenimiento y cultivo de la orquídea. “Uno de los temas que he tratado de manejar en Orquídeas Sureñas es que prevalezca el sentido de conservar la planta. La orquídea es una flor maravillosa, se vende mucho como una flor decorativa, pero después mucha gente no sabe qué hacer con ella. Además, las venden en macetas que no son apropiadas para que trasciendan en el tiempo”.

El objetivo principal de su emprendimiento es darle valor a una planta que puede vivir hasta 8 años. Es decir, muchísimo más que el largo período de floración. Para lograrlo, Loreto acompaña a sus clientas y las orienta en temas relacionados con el riego, el uso de macetas apropiadas y más recientemente, con el cambio de sustratos a las plantas más antiguas.

“Aunque yo vendo orquídeas, para los meses de noviembre y diciembre incorporé los bulbos de las Amaryllis Wax porque son un producto súper innovador. El bulbo está cubierto por una cera de colores muy bonitos (plateados, dorados, blancos, rojos, vede azul, infinidad de colores). Y la cera tiene nutrientes que aportan a que la planta crezca y se desarrolle la flor. Ese proceso dura entre 4 y 5 semanas y la flor dura dos meses”.

¿Cómo cuidar una orquídea?

“La orquídea tiene fama de que requiere muchos cuidados y la gente como que se asusta con ella. Pero no es que requiera cuidados especiales, sino cuidados distintos a los de otras plantas. El tema del riego es el principal, porque las plantas comunes se riegan todos los días. Pero la orquídea retiene mucha agua en sus raíces y demanda un riego cada 7 o 10 días. Si hace mucho calor quizás un poco menos. A las personas les cuesta adecuarse a esta planta. Hay clientes que piensan que se les secó la orquídea, pero en realidad la ahogaron”.

Después del riego, el tema más importante es la iluminación. “La orquídea es una planta de interior. Hay que tenerlas en un lugar luminoso, pero sin los rayos directos del sol. Y fuera de las corrientes de aire porque es sensible. Una está tentada a ponerla en la entrada de la casa donde será contemplada apenas entrar, pero no es para nada recomendable. Cerca de una ventana o en un baño con buena humedad e iluminación resulta ideal”.

De allí que Orquídeas Sureñas también surta productos como fertilizantes para orquídeas en flor y para plantas que han terminado su producción. También recipientes especialmente diseñados para orquídeas miniatura, que son elaboradas en cerámica gres con sistema de drenaje por Ginet Parra. Y las macetas españolas Masgabana, que son transparentes y permiten observar las raíces. “Uno de los indicadores para regar una orquídea es el cambio de color de la raíz. Esta es verde intenso cuando tiene suficiente agua y va cambiando a un color blanco grisáceo cuando comienza a requerirla”, explica.

Loreto está feliz con su emprendimiento, valora sus aptitudes y desarrolla sus conocimientos. “Siento que he podido volcar toda mi experticia como periodista. Ahora comunico para mi emprendimiento. También busco alternativas de desarrollo, me capacito, tomo cursos de manejo y cuidado de orquídeas, porque el tema no es la venta nada más. Yo he tratado y espero que mi página lo plasme, de vender belleza y una experiencia de contemplación. De llevar alegría a tu casa y lugar de trabajo”, finaliza.

Si quieres conocer más sobre el emprendimiento de Loreto Moya visita su página de Instagram @orquideas_surenas o entra a su página web Orquideassureñas.wixsite.com Y para solicitarle información y asesoría contáctala por WhatsApp: +56 9 4408 8833

Para comunicarte con nosotros escribe a: redaccion@mujerdelsur.cl

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