Ya sea de forma presencial o en la nueva modalidad online, el ámbito laboral demanda posturas y presencia. Lilian Rivas y Karla Yáñez son dos emprendedoras que asesoran, acompañan y motivan a definir cada personalidad y características del cuerpo con los outfits más favorecedores.

El éxito profesional va de la mano de la marca personal. Para Lilian Rivas, creadora junto a Karla Yáñez de Cute, esto, “lo queramos o no, es una realidad”. En 2019 coincidieron en que muchas personas no sabían cómo vestirse para trabajar y perdían oportunidades laborales por desaciertos al vestir. Decididas a tomar acciones crearon un emprendimiento de asesoría de imagen con el cual motivan a resaltan la figura y la personalidad a través de la forma de vestir.

Lilian Rivas y Karla Yáñez son profesoras, tienen un Magister en Comunicación y un amor inmenso por la moda. Las une además el don de la solidaridad, el cual han sabido incluir junto a sus profesiones en Cute, un emprendimiento que enseña a cómo vestirse para trabajar. No solo tienen tarifas por debajo del estándar en este rubro. Además, un porcentaje de las ganancias van a un hogar de niñas en Temuco, para apoyar su educación.

“Observamos que muchas personas no sabían cómo vestirse para trabajar”, rememora Lilian Rivas. “Esa situación generaba que se sintieran incómodas o que les llamaran la atención. Incluso algunas perdían oportunidades laborales por no tener una buena presentación. Vimos mucha gente enfrentando el estrés que significa un nuevo trabajo y encima no saber vestirse. Y dijimos, ¿por qué no ayudar a través de lo que nos gusta, que es la moda y la comunicación? Aplicamos nuestros estudios de comunicación al vestuario y estamos felices porque hemos ayudado a mucha gente”.

“A Karla y a mí la moda siempre nos gustó. Karla, además, es fotógrafa y domina el tema del color. En mi caso, tengo familiares que son modistas y siempre hubo detrás algo permanente con la moda”.

La armonía visual

Lilian Rivas asegura que la asesoría de Cute es tan completa que cada persona sale con un conocimiento amplio no solo de cómo vestirse para trabajar, sino también de qué usar en ocasiones informales. Actualmente ofrecen cuatro servicios. La asesoría de imagen, el Styling o “armado de look” para toda la semana, el acompañamiento de compras y la asesoría express para eventos.

“La asesoría de imagen va por etapas”, explica. “Lo primero que hacemos es identificar el tipo de cuerpo. La idea es trabajar las áreas que más potencian la imagen”. De forma estándar existen cinco tipos de cuerpo. El rectángulo (formas rectas, ausencia de curvas, muy común en las atletas). Triángulo (cintura definida, muslos anchos). Triángulo invertido (cintura poco definida, tronco recto y hombros anchos). Reloj de arena (ancho similar en hombros y caderas, cintura marcada). Y ovalado (silueta redonda, con volumen en pecho y abdomen).

“Aquí en La Araucanía lo que más se ve es el prototipo de mujer española y mapuche: más anchita de hombros y un poco más estrecha de caderas (triángulo invertido). Para vestir ese cuerpo trabajamos con la armonía visual y nos enfocamos en hacer las caderas visualmente más amplias. Recomendamos usar pantalón con bolsillos a los lados, evitar los vuelos en la parte de arriba y usar escotes”.

Algunos tips para las mujeres del sur:

“No siempre andemos con pantalón, mostremos las piernas. Las medias sirven para eso, y para el frío del sur son ideales”.

“En otoño usa el cuello V porque si te da frío te pones un pañuelo y si la temperatura está tibia te lo sacas”.

“Vestirse no sale caro. Nosotras siempre apostamos por la ropa reciclada, en nuestros armarios el 90% es ropa reciclada porque sabemos comprar. Y eso es lo que queremos enseñar: a comprar”.

Calzar en el “Yo”

Después de medir a la cliente, las asesoras aplican un test de estilo, que les permite guiarse para unir moda y tendencias con los gustos y la personalidad. “Muchas personas no saben cuál es su estilo y en ese sentido se pierden al comprar o combinan inadecuadamente. El estilo cambia con el tiempo. Se va modificando en una misma persona, por ejemplo, el de una adolescente es diferente al de una profesional. Hay muchos estilos y recomendamos que una persona tenga tres como máximo”.

Existen estilos como el roquero (pantalones pitillo, prendas de cuero, tachuelas, lentejuelas, botas militares). El romántico (mucho vuelo, encaje, motivos florales, colores pastel). El estilo sexi (ropa ceñida, cintura marcada, partes del cuerpo al descubierto con minifalda y tops). Y otros como el clásico, minimalista, vanguardista, bohemio, deportivo, preppy, grunge, urban-chic, fashion, hípster… en fin.

¿Cómo vestirse para trabajar siendo fiel a un estilo personal? “No hay estilo malo”, enfatiza Lilian Rivas. “Solo que hay que adecuarlo. Por ejemplo, si a alguien le gustan mucho las lentejuelas, pero no sale de noche igual puede usarlas, pero bajar la cantidad. O usar el animal print, que a mí me encanta. Pero no te vistas toda de animal print. Úsalo en los zapatos, cartera o en una polera. Si a una persona le gusta el estilo romántico tampoco puede llenarse de vuelo y encajes. Reitero no hay estilo malo, solo hay que educarlo”.

La psicología del color

En el paso tres de la asesoría de imagen se aplica el test de color o colorimetría, para saber cuáles son los colores más favorecedores acorde con la tonalidad de ojos, pelo y piel. “Aplicamos un cuestionario con unas telas y clasificamos la paleta de colores ideal”, explica la experta. ¿Pero, qué rol juegan aquí las preferencias personales? Lilian Rivas indica que no hay imposiciones ni colores prohibidos.

“Si tu tono de piel se refleja hermosamente con el azul, pero no te gusta ese color, hay una amplia gama de colores que te favorecen y que te pueden gustar. Incluso hay muchos tonos de azules. Ahora, digamos que hay un color que te encanta y no está en tu paleta de colores. Por ejemplo, el amarillo. Igual puedes usarlo, pero un poco más lejos de tu rostro. Puede ser en la parte baja de tu vestuario, en una falda o un pantalón, en un accesorio. No hay ningún color que no puedas usar, solo hay que ubicarlo en un lugar correcto”.

Vestirse desde adentro

Después de estos tres pasos básicos, en Cute se abocan a los detalles. Uno de ellos es estudiar el rostro para definir los accesorios adecuados y dar indicaciones de maquillaje. Además, enfocar el estilo al ámbito de cada profesión y circunstancia. Pero ahora en tiempos de pandemia, ¿cómo vestirse para trabajar a través de la pantalla?

“Vístete para una reunión online como si fueras a trabajar. Maquíllate. Tienes que hacer la diferencia. Además, eso nos hace bien emocionalmente. Fíjate en cuál va a ser tu fondo. Si es blanco, mi sugerencia es que te vistas con algo más oscuro para que resaltes”, recomienda. Para terminar Lilian Rivas explica que una parte importante de la asesoría incluye el tema de la actitud y la postura.

“Trabajamos mucho con el tema de la autoestima. Hemos asesorado a personas que detestan su cuerpo y eso es muy triste porque se fijan solamente en las supuestas partes negativas. Pero partes negativas no hay, solamente hay partes que tenemos que potenciar más. El cuerpo perfecto no existe”.

Para leer más consejos y recomendaciones de Lilian Rivas y Karla Yáñez sigue en Instagram su emprendimiento @cute_estilo En su Bio encontrarás también el número para contactarlas. Las fotografías que acompañan esta entrevista son cortesía de Cute, autoría Karla Yáñez.

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