Romina Castro (izq) y Tania Ramos (der) dirigen el perfil de instagram @mujeresdelaaraucania desde junio de este año. A la fecha han invitado a casi 20 mujeres para que tomen la cuenta como propia, y narren sus propias historias.

Tania Ramos y Romina Castro crearon una red de intercambio para voces femeninas que hacen vida en la novena región. Apoyadas en un perfil de Instagram conducen la plataforma Mujeres de la Araucanía, en la cual se publican narrativas cortas a manera de diario. Lo interesante es que cada semana una mujer diferente administra la cuenta y escribe sobre sí misma. La historia de este proyecto es original, inspiradora y está ligada al sueño de generar redes entre “nosotras”.

“Empezamos con Mujeres de la Araucanía a mediados de este año, en pleno frío de invierno”, cuentan Tania Ramos y Romina Castro. Las creadoras del perfil de Instagram se mudaron a Cunco hace 8 meses y desde allí desarrollan una red muy peculiar. Sus mamás son hermanas y tuvieron la dicha de compartir una crianza como primas muy cercanas. Se ríen al contar las coincidencias que han tenido en la vida. Como el hecho de que conocieron el mismo día a quienes hoy son sus esposos, Luis y Ricardo. ¡Ellos son hermanos! Además, están maternando juntas. Tania es mamá de Vicenta, una hermosa niña de un año y seis meses. Y Romina de Valentín, un bebé de casi un mes de nacido.

¿Para qué impulsar un espacio en las redes sociales que no será administrado por una misma persona? Su idea es motivar un pase de micrófono dinámico, que genere la narración de diversas experiencias. Reales, transparentes, que reflejen las emociones cotidianas y con una mirada al “y por eso estoy aquí hoy”. En Mujeres de la Araucanía no se pretenden exponer casos de éxito ni vitrinas comerciales. La invitación es a compartir y generar diálogos. También a mirar dentro de cada una y a la del lado.

Bitácoras en IG

Oriundas de Chillán viven en La Araucanía desde hace pocos años. Sus esposos son del sur. Tania es arquitecto y Romina es ingeniera comercial y de forma paralela a sus compromisos laborales y personales, fundaron @mujeresdelaaraucania. “Quisimos desarrollar algo parecido a una red de apoyo. Así que pensamos en hacer un grupo más power. Más transversal”.

La idea surgió de una experiencia previa. “Las @mujeresdenuble nos apadrinaron para replicar su formato con las mujeres de La Araucanía y formar esta red. Ha resultado bastante bien. Todas las semanas le entregamos la cuenta a una mujer para que comparta su experiencia de cualquier tipo. Ya sea su historia personal, su emprendimiento, su trabajo”.

El modelo original comenzó en Europa. “Esto partió en Francia con @desfemmesfrancaises solo que allá no se centra en una región, sino que está más abierto a todo el país. Luego las @mujeresdenuble tomaron la idea y después nosotras lo replicamos. Ahora hay una chica que quiere repetir el modelo en la región de Los Lagos. Y, por supuesto, a nosotras nos encanta, mientras más, mejor. Y al final a todas nos sirve”.

Las creadoras de posts

¿Quiénes son las mujeres que administran la cuenta? ¿Quiénes son esas narradoras que se apropian para exponer confidencias sobre sus procesos? Tania y Romina cuentan que se trata de personas con diferentes perfiles. Muchas son emprendedoras, otras tienen historias personales de superación o se destacan en oficios, propósitos o disciplinas interesantes. Todas coinciden que algo: son mujeres que inspiran.

La única “condición” para participar como administradora de @mujeresdelaaraucania es que vivan en en La novena región.

“Les decimos que queremos saber de ellas, de su historia y su proceso. De cómo han llegado a estar donde están. No buscamos ni el morbo de la historia, ni saber detalles de cómo les pasó tal cosa. Pero que compartan la experiencia de estar donde están. Con el fracaso, con las alegrías, con los éxitos. Que muestren la historia real de sus procesos”.

Maestras de ceremonia

Tania y Romina conversan con cada invita antes de enviarles la clave de acceso al perfil de Mujeres de La Araucanía. A algunas les inquieta exponerse ante seguidores que no conocen. A otras les gustaría tener un manual de normas. Si surgen esas inquietudes la respuesta es que solo hay una regla: “Completa libertad, cada una pone sus propios límites”.

De jueves a domingo, una mujer diferente toma las riendas de los posts, historias, reels e interacciones con los seguidores.

“Tenemos una guía que les enviamos. Pero en vez de acotar la hicimos para flexibilizar. Recomendamos ir por temas. Pero cada tema lo decides tú y la forma también la decides tú. Un par de veces nos han dicho que les da vergüenza hablar de sí mismas y terminan filtrando lo que quieren decir. Pero finalmente se dan cuenta de que es parte del proceso”.

Una vez finalizada la experiencia, ambas se comunican nuevamente con las administradoras e intercambian impresiones. “Al hacer un recuento nos dicen que es como mirar para atrás y que se dan cuenta de que han avanzado harto. Han podido mirar lo bueno y lo malo. Es lindo tener esa intersección y poder a contarlo”.

¿Por qué generar voces?

Para Tania la generación de comunidades femeninas ya era algo vivido durante su estadía en Temuco. “En la tienda de decoración hacíamos talleres de remodelación de muebles. La cosa es que íbamos casi puras mujeres, con máximo 10 personas. Se formaba un ambiente tan rico. Que no tenía que ver con la pintura, ni con el mueble, ni con la restauración. Era mucho más que eso, era como un rato relax bien potente. Todas me decían que era una terapia. Entonces yo sentí que podíamos lograr algo así con más mujeres».

«Una red siempre permite intercambios, entrega de herramientas y logros”.

¿Hubo temores para comenzar el proyecto? Tanto Tania como Romina están claras en que no se trata de una tarea laboral. Sino de un compromiso personal con la idea de compartir momentos humanos.  “Hemos disfrutado el proceso. Nos devoramos los posts cuando recién aparecen. Los leemos y los comentamos entre nosotras. Elevar el número de mujeres que hemos convocado no nos quita el sueño. Tampoco el número de seguidores porque el crecimiento ha sido súper orgánico”.

Finalmente cuentan una anécdota que define la personalidad del proyecto: libertad y positivismo. “Una vez nos pasó que una chica no pudo (asumir), pero nosotras antes habíamos conversado sobre lo que íbamos a hacer el día que alguien no pudiera. Y nos habíamos dicho Nada, no vamos a hacer nada. La idea es que esto fluya, que sea natural y la persona que va a estar, va a estar. Le comentamos a otra chica, y estaba súper agradecida de la vida. Como que la pasó chancho y disfrutó todo el proceso. Al final esta es una plataforma que hace felices a las personas”.

Las fundadoras de Mujeres de la Araucanía forman una red abierta a toda la comunidad. Síguelas en el IG @MujeresdeLaAraucania y conoce más sobre las historias que se comparten en esta plataforma.

Puedes enviar información a: redaccion@mujerdelsur.cl

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