La procrastinación

Tenemos muchas tareas pendientes, pagar las cuentas, comenzar un informe para el trabajo, hacer una llamada. Pero abrimos la computadora y comenzamos a ver las historias de Facebook; uno que otro vídeo, entre muchas otras cosas que nos distraen. Pasa el tiempo y no hicimos ninguna de las tareas que teníamos planeadas. Que esto nos ocurra una que otra vez podía ser normal. Sin embargo, si se vuelve algo frecuente podríamos estar ante una señal de trastornos como el déficit de atención con hiperactividad, la depresión y la ansiedad.

Artículo basado en reportaje realizado por Vanessa Caceres en US NEWS

La mayoría de nosotros procrastinamos ocasionalmente, sobre todo si no interfiere con nuestra rutina diaria. Así lo asegura la doctora Indra Cidambi; psiquiatra y directora médica del Center for Network Therapy en Middlesex, Nueva Jersey.

Estos estudios muestran que son particularmente los estudiantes quienes tienden a posponer con más frecuencia las cosas. Probablemente porque creen que cuentan con mucho más tiempo.

Los hombres jóvenes también están entre quienes con más frecuencia tienden a posponer sus actividades, incluso mucho más que las mujeres jóvenes. Las razones de la procrastinación son muy variadas pero aquí tenemos algunas de las más comunes.

Causas comunes de la procrastinación

Lo que debemos hacer nos causa ansiedad: En ocasiones tenemos algo que debemos hacer que nos provoca ansiedad. Llamar a alguien para pedir un favor por ejemplo. De manera que posponemos esa llamada.

Inseguridad ante la tarea: Algunas actividades nos demandan conocimientos y capacidades de los que no nos sentimos seguros. Si no comprendemos bien la tarea, podemos dilatar su culminación y cada vez que comenzamos la interrumpimos ante la menor distracción.

Cansado o aburrido: Hemos estado trabajando en algo, pero nos sentimos cansados o aburridos y ya no despierte en nosotros el mismo interés. Es muy probable que si estamos en nuestra casa, o en un sitio donde podamos distraernos, caigamos ante la tentación de la procrastinación.

Mala gestión del tiempo: Algunas veces creemos que tenemos más tiempo para hacer las cosas y las vamos postergando. Por lo general llega la noche y cuando estamos cansados intentamos hacer una tarea que nos exige mucha más concentración.

Creer que trabajamos mejor bajo presión: Algunas personas creen que bajo presión son capaces de rendir más y de hacer mejores trabajos. Por eso dejan las cosas para el último minuto esperando contar con el estímulo de la adrenalina. Sin embargo, esto les puede funcionar una o dos veces, pero no siempre.

Estos casos son bastante comunes, pero es importante saber cuándo la procrastinación es un problema que podría estar causándonos daño.

Cuando la procrastinación nos afecta

Algunas señales que nos permiten entender si estamos ante un problema de procrastinación más allá de lo común, comenzamos a notarlas cuando nuestra forma de hacer las actividades comienza a causarnos problemas.

Cumplir tarde y de forma deficiente: Según Cidambi cuando esto pasa las personas por lo general culpan a la falta de tiempo de su pobre desempeño. Sin embargo el problema puede ser la mala administración del tiempo debido a la procrastinación.

Problemas por dejar de hacer las cosas. Cortes de servicios, avisos de desalojo podrían comenzar a llegarnos producto de una falta de atención a tareas como pagar las deudas. Podemos incluso recibir amenazas de despido en el trabajo debido a nuestra falta de cumplir con las asignaciones que recibimos.

No cumples con tus planes: Cancelas actividades que habías planificados con tus amigos argumentado entre otras cosas falta de tiempo, o la realización de tareas pendientes, que no hiciste a tiempo. Incluso en las mismas relaciones dejas de hacer cosas que habías planeado por las mismas causas.

Conocer en qué área es más frecuente la procrastinación es realmente importante. Por ejemplo si el problema es es el trabajo podría deberse a que no nos sentimos capacitados o lo que hacemos nos produce ansiedad. Quizás necesitemos una capacitación extra o conversar con los supervisores para exponer lo que nos aqueja. Pero si el problema ocurre en distintos aspectos de la vida es probable que necesitemos ayuda médica.

Un posible problema de salud mental

No siempre la procrastinación está asociada a un problema de salud mental. Sin embargo la podemos encontrar asociada a ciertos diagnósticos.

Las personas con trastornos de déficit de atención e hiperactividad (TDAH) tienen dificultades para concentrarse y terminar una tarea, por eso la procrastinación es un problema común en estos pacientes.

También una persona deprimida por lo general no tenga la fuerza ni la capacidad para hacer una tarea. Por eso prefieren dejar las cosas sin hacer. La personas con ansiedad también pueden tener este síntoma, hacer una tarea les causa tanta preocupación que no se disponen a hacerlas, o por el contrario son incapaces de establecer un plazo para entregar las tareas pendientes.

Algunas cosas que puedes hacer para combatir la procrastinación

Aunque esta forma de hacer las cosas esté o no asociada a un trastorno, existen maneras de asumir sus tareas para hacerlas de forma más oportuna.

  1. Reconozca que tiene un problema. Primero y después de entender que tenemos un problema es importante ver en qué área estamos procrastinando. Si es en el trabajo, podrían buscar soluciones.
  2. Procrastinación general. Si la dilación de las tareas afecta varias áreas de su vida considere visitar a un profesional de la salud mental. Estos profesionales pueden brindarnos herramientas como un enfoque de terapias cognitivos conductual (TCC), que ayuda a identificar patrones de pensamientos, para cambiarlos respecto al futuro.
  3. No te menosprecies. Muchas personas tienen este tipo de problemas y en el mundo de hoy es muy fácil distraerse y procrastinar.
  4. Pídale a alguien que le pregunte por sus tareas. Puede pedirle a una persona que le pregunte por una tarea. Alguien a quien informarle sobre su progreso. Incluso alguien con quien celebrar cuando termine una tarea. Un coach puede ayudarlo, si tiene el dinero como pagarlo, incluso algunas aplicaciones pueden serle útil en este propósito.
  5. Comience con pequeños pasos. Puede ser que la tarea requiera de complejidad, comience haciendo cosas pequeñas, por ejemplo creando los documentos que va a necesitar o adjuntando la investigación. Pequeños pasos pueden ayudarlo a superar la tendencia a la procrastinación.
  6. Plazos y recompensas. Cree plazos falsos y cuando los cumpla tome un premio. Por ejemplo si tiene que entregar algo en dos semanas establezca una fecha anterior. Si cumple con esa fecha haga algo que le guste y entienda que es un premio por su esfuerzo.
  7. Cambiar mentalidad negativa. Cambiar la forma cómo vemos una tarea puede ayudarnos a enfrentarla de una mejor manera. Diálogos internos que nos permitan asumir esa tarea de una forma más placentera podría ayudarnos a vencer la procrastinación

Aunque enfrentar la procrastinación no es algo fácil, de nuestra voluntad y disposición dependerá que logramos tener éxito.

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