Peter Gabriel

La historia del cantante británico, Peter Gabriel, y su canción “Mercy Street”. Inspirada en la poesía de la norteamericana Anne Sexton, en el relato; «En los brazos del padre», de Eduardo Porretti.  Escritor y diplomático argentino.

La memoria de Eduardo Porretti se interna en sí misma, y vuelve con un relato que inevitablemente se liga a historias mayores, como la de Peter Gabriel. Quien recientemente, el 13 de febrero, cumplió 70 años; uno de los solistas más exitosos del rock.

Gabriel  siempre nos ha sorprendido con la experimentación sonora, el empleo con mesura de elementos de la electrónica, rítmicas tribales, sonoridades acústicas y una lírica que va desde las más profundas reflexiones jungianas hasta las más sólidas sentencias en defensa de una sociedad, cuando menos, más justa.

Precisamente, en los momentos del anuncio del regreso y gira en este año 2020, del grupo de rock,  Génesis, pero sin el vocalista británico; a la  par de otra historia mayor: Peter Gabriel  conmovido por la profundidad de los escritos y la desdicha de la  poeta  estadounidense, Anne Sexton; y su creación de Mercy Street,  su mejor canción, una pieza  inspirada en  45 Mercy Street  de Sexton, poeta, considerada una de las más influyentes del siglo XX, pionera de la lírica confesional,  que nos sorprendió con su  descarnada intimidad;  e  hizo de la poesía un instinto de supervivencia, y convirtió la experiencia -sentimental y corporal- de ser mujer en el tema central de su poesía; ganadora del premio Pulitzer de poesía en 1967.

En los brazos del padre.

(Por Eduardo Porretti, escritor y diplomático argentino). 

Mientras se preparaba para grabar, Peter Gabriel había leído Bedlam And Part Way Back, una antología de la primera colección de poemas de Anne Sexton, una herética poetisa.

¿Es Mercy Street la canción más triste de la historia de la música? No lo sabemos. Estamos en 1986 y Peter Gabriel ya había fundado Génesis, había difundido -como Paul Simon– lo que se llamó World Music y había desplegado una épica carrera solista, ofreciendo una las más complejas obras musicales, superando las limitaciones del rock -combinando folclore internacional en su música y teatro en sus performances- en una fusión exquisita.

Ese año, en el discreto estudio de su casa, Gabriel graba So, el primer álbum no epónimo y el quinto trabajo solista desde su abandono de Génesis.  Había estado buscando nuevos sonidos con un sintetizador Fairlight CMI, con intensas sesiones de sampling. Buscaba un material intermedio entre el pop y el sonido experimental que preparó para la banda de sonido de la película Bird.

Peter Gabriel armó entonces un set con canciones más sencillas, mezclando pop, soul y rock, junto con sonidos tradicionales de varios países africanos y de Brasil.   El resultado fue notable: un álbum magnífico, con canciones inolvidables (Don’t Give Up, Big Time, In Your Eyes, Red Rain) que ganaron tantos premios como reconocimiento en el mundo de la música y la cultura pop.

Mientras se preparaba para grabar, Gabriel había leído Bedlam And Part Way Back, una antología de la primera colección de poemas de Anne Sexton, una herética poetisa estadounidense.  Sexton había sacudido el mundo literario anglosajón en la década de los ´60.   Su estilo de escritura intimista y el abordaje de temáticas tabúes (menstruación, aborto, adulterio) establecieron un modelo moderno de poesía confesional.

El trabajo de Sexton empezó a alternarse con internaciones por su inestabilidad emocional, dimensión que -lejos de ocultarse- era siempre convocada y exhibida en su creación. Sus publicaciones -en The New YorkerHarper’s Magazine y Saturday Review– eran tan confesionales y polémicas como exitosas.   Mientras su creatividad alcanzaba los picos más altos, los episodios depresivos –propios de un severo desorden bipolar- fueron seguidos de alcoholismo, crisis maníacas y recurrentes intentos de suicidio.

Sin embargo, gracias a un talento desbordado, todo ese descarnado dolor se tornaba material creativo: ante el suicido de Sylvia Plath –su amiga, compañera de escritura y con una historia similar- escribe Sylvia´s death, un texto de tono abrumadoramente confesional que muestra su propio apetito por la muerte, publicado en una colección de poemas –Live or die– que ganara el Pulitzer en 1967.

Al visitar a un cura católico para que le administre los últimos ritos y poder suicidarse en paz, éste le asegura: God is in your typewriter. Así, Sexton escribe un magnífico texto llamado The Awful Rowing Toward God, una literatura tan obsesionada con la muerte y la trascendencia que fue publicada junto a otros poemas póstumos bajo el título de The Death Notebooks.   Su inestabilidad mental y emocional no le dan respiro: no sólo entra y sale de clínicas psiquiátricas sin mejoría sino que maltrata a su hija Linda Gray Sexton.

Entre tanto desasosiego y luego de años de obsesiva revisión, Sexton, en 1969, publica 45 Mercy street, un extraordinario poema donde convoca a todos sus demonios: su vida familiar, la religión, escenas múltiples de su mente inagotable y sus sueños de liberación, esperando el auxilio a su padre. Con un coraje endemoniado, escarba en su vida y en la de todas las mujeres, describiendo con total lucidez la áspera belleza de la cotidianeidad femenina: I open my pocketbook, as women do, and fish swim back and forth, between the dollars and the lipstick. Pero Sexton no puede más: el 4 de octubre de 1974 se suicida.

Fuera de la lista de éxitos de SoPeter Gabriel graba un delicado tema, que termina, discretamente, en el lado B del álbum.  La canción está imbuida de los sonidos de forró, una tonalidad propia del folclore brasileño profundo, con el que Gabriel venía de experimentar en un reciente viaje a Río de Janeiro.

Se trata de Mercy street -la relectura de Gabriel del texto de Sexton– y tiene una belleza inenarrable, describiendo casas, calles y personas, logrando una canción que navega bajo una delicada percusión y unas guitarras apenas audibles.   Gabriel canta en una voz tan quebradiza que sólo lograba alcanzar al despertar, haciendo su propio coro en un tono una octava más grave.   La composición es accidentalmente grabada un 10 % más lento de la versión original: el efecto es de una melancolía hipnótica.

Looking for mercy

In your daddy’s arms

Mercy, mercy, looking for mercy

Anne, with her father is out in the boat

Riding the water

Riding the waves on the sea

Esta es la historia de un delicado acto de belleza: la canción de Peter Gabriel, en homenaje al dolor de Anne Sexton, que -como muchas niñas viviendo bajo una pesadilla- esperan que los brazos de su padre la rescaten del horror y la melancolía, para llevarlas en un bote, a salvo, rumbo al mar de la serenidad.

Peter Gabriel

Envío de información: redaccion@mujerdelsur.cl

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