Cuando un paciente entra a una lista de espera para hacerse una endoscopía puede ser llamado en un período de hasta 2 años. Muchas veces, cuanto finalmente se le hace el diagnóstico, ya es demasiado tarde, porque ha aparecido el cáncer gástrico avanzado, cuya mortalidad es del 90%. Esa realidad es la que se intenta cambiar.

Actualmente en Chile, el Helicobacter pylori afecta a alrededor del 70% de la población. Pero hay buenas noticias. Una nueva propuesta de detección y tratamiento podría reducir las tasas de cáncer gástrico a la mitad, en los próximos 20 años.

La bacteria Helicobacter pylori causa cáncer gástrico. Preocupados por su alta presencia en la población, la Sociedad Chilena de Gastroenterología (SChGE) y su filial Asociación Chilena de Endoscopía Digestiva (ACHED), llaman a fortalecer su detección. Actualmente los especialistas trabajan en la incorporación de métodos no invasivos de detección. E informan que se reanudaron los procedimientos médicos no urgentes, así como la reprogramación de endoscopías.

Arnoldo Riquelme, miembro de la SChGE, explica las consecuencias de padecer la bacteria. “El Helicobacter pylori produce gastritis crónica. Con los años, úlceras gástricas o duodenales y hemorragias digestivas, que son un motivo frecuente de hospitalización. Si no se erradica con antibióticos, genera lesiones pre-cancerosas que pueden evolucionar a cáncer gástrico”.

Detección y tratamiento

Actualmente en Chile, existe un GES que cubre el tratamiento de la infección por Helicobacter pylori. Pero requiere una actualización debido a que existen métodos de detección no invasivos como el antígeno en deposiciones. Este ha sido de gran utilidad para el diagnóstico en pacientes menores de 40 años y de bajo riesgo de cáncer gástrico. Así como en el control de la erradicación, con lo cual se ahorrarían endoscopías, que podrían beneficiar a otros pacientes.

Robinson González, presidente de la SChGE explica algunas iniciativas. “Hoy se propone que en pacientes sintomáticos que se realicen una endoscopía digestiva alta, se incluya una biopsia para realizar un test rápido de ureasa. Lo que recomendamos es seguir el protocolo de la ACHED, que añade la toma de biopsias gástricas para la detección de lesiones pre-cancerosas”.

Entre los grupos de riesgo elevado de desarrollar cáncer gástrico frente al Helicobacter pylori, están los pacientes con antecedentes de cáncer gástrico en la familia cercana. Especialmente sobre los 40 años.

En este sentido, Cristian Montenegro, presidente de ACHED, indica que esta estrategia se ha utilizado en campañas de endoscopías. “Se ha detectado que la mitad de los pacientes requieren algún tipo de seguimiento endoscópico en zonas geográficas de alto riesgo de cáncer gástrico. Si el paciente es de bajo riesgo, menor de 40 años, sin antecedentes familiares de cáncer gástrico, y sin síntomas de alarma, se podría estudiar con un método no invasivo como antígeno en deposiciones. Y si tiene Helicobacter pylori, tratarlo, evitando la endoscopía, un recurso escaso, y que debe ser utilizado racionalmente”.

Las cuadriterapias

El director del Servicio de Endoscopía Digestiva del Hospital Villarrica, Luis Copelli, publicó un artículo que demuestra que los métodos no invasivos de detección reducen las listas de espera de endoscopía en el sector público. Asimismo, equipos de investigación de la Universidad Católica y Universidad de Chile demostraron que existe un aumento significativo del porcentaje de resistencia a claritromicina, publicado por el doctor Alex Arenas en Scientific Reports. Este motiva un cambio en el esquema de tratamiento que actualmente cubre el MINSAL, por cuadriterapias. Los cuales han demostrado eficacia por sobre el 90%.

Hay regiones del sur de Chile, como la VII y IX, que tienen las tasas más altas de cáncer gástrico.

El actual esquema de tratamiento cubierto por el GES, incluye claritromicina. Sin embargo, aumentó la resistencia antibiótica. Esta evidencia ha sido demostrada por investigadoras como Ileana González, microbióloga docente de medicina de la Universidad Católica del Maule y Apolinaria García, académica del Departamento de Microbiología de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad de Concepción. Justificando un cambio en el esquema de erradicación y un sistema de monitoreo para detectar a pacientes que fracasan al tratamiento.

El esquema de erradicación del Helicobacter pylori con omeprazol, amoxicilina y claritromicina, bajó de 85% a tan solo 69% su eficacia.

Un estudio de más de 500 pacientes, que será reportado en el próximo Congreso Chileno de Gastroenterología, confirma que los esquemas con 4 fármacos tienen éxito por sobre el 90%. Y que incluso, el uso de dosis altas de esomeprazol y amoxicilina son más eficaces que los esquemas actualmente recomendados.

En su relación con la autoridad sanitaria, el doctor González señaló: “Este año fuimos convocados para integrar el panel de expertos para la actualización de la guía GES de Helicobacter pylori, postergada debido a la pandemia Covid-19. Al MINSAL le hemos recomendado la incorporación de test no invasivos, cultivo y PCR para detección de resistencia antibiótica de Helicobacter pylori. Incluir biopsias gástricas en mayores de 40 años. Y la incorporación de antibióticos, bloqueadores de ácido más efectivos y sales de bismuto, que han demostrado en estudios clínicos realizados en Chile, que aumentan las tasas de erradicación, mejoran la detección de lesiones premalignas, y aumentan la detección de cáncer gástrico incipiente”.

Retos médicos inmediatos  

Los desafíos para la SChGE, ACHED y los investigadores dedicados a Helicobacter pylori y cáncer gástrico, son la aplicación a gran escala de las recomendaciones que ya cuentan con pruebas científicas. Y explorar los pros y contras de la erradicación de la bacteria a nivel poblacional.

“Hoy, la postura del MINSAL es el tamizaje selectivo; es decir, solo buscar Helicobacter pylori en sintomáticos. Pero tenemos la oportunidad de erradicarlo en poblaciones de alto riesgo de cáncer gástrico, donde esperar a tener síntomas implica entrar a una lista de espera para endoscopía de más de 2 años. Y que en cuanto se hace, ya es demasiado tarde, porque diagnosticamos cáncer gástrico avanzado con mortalidad del 90%. Eso es lo que debemos cambiar, a través de la detección precoz y erradicación de la bacteria. Así como la vigilancia de los pacientes con lesiones premalignas, que tienen un mejor pronóstico y que podrían de manera costo-efectiva reducir el cáncer gástrico a la mitad, en los próximos 20 años”, finaliza el doctor Riquelme.

Fuente: Sociedad Chilena de Gastroenterología. Puedes seguir sus publicaciones aquí.

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