Enseñar a nuestro hijo a ir al baño requiere de mucha paciencia y comprensión. Aquí unas recomendaciones útiles durante este proceso. 

Aunque no lo parezca enseñar a un niño a ir al baño puede ser una tarea delicada. Según el psicoanálisis freudiano los niños pequeños entre 2 y 4 años aprenden a controlar sus esfínteres. Desde esta perspectiva si durante el proceso de fijación de los mecanismos de control el niño recibe mucha gratificación por parte de los padres, será una persona desorganizada. Si por el contrario no es gratificado, el niño podría convertirse en un adulto extremadamente organizado y esquemático.

Cómo enseñar a un niño a ir al baño.

Por eso es importante considerar la mejor manera de enseñar a tu hijo a ir al baño. Una combinación de estrategias como las que presentamos a continuación podría ser útil.

Quitar los pañales. Una técnica que utilizan las abuelas es quitarle los pañales a los pequeños cuando están en la casa. Vestirlos solo con calzoncillos, mientras se les explica qué hacer cuando sientan ganas. Al principio harán sus necesidades como siempre, se mojarán, se sentirán incómodos, les dará un poco de vergüenza. Al cabo de dos o tres días llamarán cada vez que deseen ir al baño.

Esta técnica a veces puede tardar más de lo que nos imaginamos en ser exitosa. Por eso debemos tomar en cuenta algunas cosas para que enseñar al niño a ir al baño no se convierta en una tarea extenuante.

Está realmente listo: Por lo general los pequeños entre los 18 y los 36 meses ya tienen las capacidades cognitivas para controlar esfínteres. Sin embargo depende del niño; algunos llegan a los cuatro años o más usando pañales. Por eso es conveniente tomar en cuenta las siguientes señales antes de enseñar al niño a ir al baño.

  • Antes de los 12 meses no aprenderá a ir al baño solo
  • El pequeño tiene una buena coordinación al caminar, tiene equilibrio e incluso puede correr
  • Cuándo orina lo hace de manera abundante
  • Pasa entre tres o cuatro horas seco
  • Puede sentarse y pasar en una posición alrededor de cinco minutos
  • Le molesta tener el pañal mojado
  • No le gusta que le pongas pañales y prefiere usar sus calzones
  • No le molesta sentarse en la bacinilla

El arte de la paciencia. Para algunos niños es rápido y en pocos días aprenden a usar el baño. Para otros es más lento, pueden tardar incluso semanas. De ser este el caso es recomendable  no apresurarse, dejar que vaya a su propio ritmo. Eso sí, debes estar preparada para cuando se haga en cualquier lugar, paños para limpiar los muebles o el futón favorito. Estar atenta para secar el piso rápidamente. No lo reprimas cuando no haga bien las cosas, indícale amorosamente como usar el baño.

Cuando utilice el baño, la bacinilla o te indique que desea hacer su necesidad felicítalo aún cuando no todo le salga bien, de esta forma para el será más fácil y gratificante este proceso.

El mejor momento. Los pequeños se adaptan muy bien a las situaciones nuevas. Sin embargo algunos cambios pueden llegar a estresarlos. Por eso busca el mejor momento para enseñar a tu hijo a ir al baño. Si está esperando un hermanito, tienes pensado una mudanza, o algún tipo de cambio que pueda perturbar la tranquilidad del niño lo recomendable es postergar este proceso hasta que todo vuelva a la normalidad.

Pañales nocturnos. Aunque tu hijo haya aprendido a ir al baño, durante la noche puede tener accidentes, por lo general porque no se despierta. Por eso se sugerimos el uso de pañales nocturnos al menos durante algunos meses. Cada vez amanecerá más seco hasta que ya no los necesita. Recuerda es normal que eventualmente los niños hasta los siete años tengan accidentes nocturnos, esto salvo situaciones muy específicas no significa un retroceso. 

 
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Sala de redacción de Mujer del Sur

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