(Izq a der) Valentina Turén, Constanza Quezada y Fernanda Gallegos, parte del equipo de Vidas Emprendedoras, posan junto a Angélica Quijón, una emprendedora en productos derivados de la miel durante una visita a su casa.

Fernanda Gallegos y Valentina Turén son dos antropólogas egresadas de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Compañeras de tesis, amigas y ahora colegas, forman parte de un equipo de cinco investigadores que estudian el emprendimiento mapuche. Desde Santiago relatan cómo ha sido su aprendizaje durante la producción de Vidas Emprendedoras, una plataforma que difunde emprendimientos y negocios de este pueblo originario, en el cual destacan las mujeres, las emprendedoras mapuche.

Cinco antropólogos desarrollan un portal web lleno de energía ancestral. Se trata de Vidas Emprendedoras Trayectorias Mapuche una página que da a conocer emprendimientos y negocios mapuche. No es una vitrina comercial ni un catálogo de productos étnicos. Sino una red orgánica, en constante crecimiento que visibiliza las historias con las que se encuentran durante sus investigaciones en terreno. En su mayoría las de emprendedoras mapuche. El sitio web se enmarca en dos proyectos avalados por el Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico, Fondecyt.

Sus responsables son los académicos de la Escuela de Antropología de la Universidad Católica, Marcelo González y Piergiorgio Di Giminiani. Bajo su coordinación completan el equipo Constanza Quezada, Fernanda Gallegos y Valentina Turén.

De izquierda a derecha: Marcelo González (investigador responsable del Proyecto Fondecyt nº11180179: «Hacia una socialidad de la divergencia: Equivocación y multiplicidad en la arena del emprendimiento mapuche»), Piergiorgio Di Giminiani, investigador responsable del Proyecto Fondecyt nº1191377: «Becoming entrepreneurs: an ethnographic approach to micro-entrepreneurship, neoliberalism and state action in marginalized sectors of Chilean society»), Fernanda Gallegos, Constanza Quezada y Valentina Turén (asistentes de investigación).

¿Cómo surgió este proyecto? Fernanda relata: “Conocimos en terreno historias de vida inspiradoras. Reflexionamos como equipo sobre cómo hacer investigación y que después esta se tradujera en algo positivo para las personas que nos mostraban sus trayectorias. En principio teníamos la idea de hacer un libro donde se resumieran todas las historias de los emprendedores que hemos conocido, que en su mayoría han sido mujeres. Pero después pensamos en el concepto de una página web para que tuviera más alcance”.

De Santiago al sur de Chile

Valentina rememora: “Cuando nos propusieron trabajar en este proyecto en 2018 me interesó poder ver cómo está (el pueblo) mapuche hoy en día. Cómo se inserta en un sistema económico sin perder su propia cosmovisión y valores. Aportando con esa cosmovisión las formas de hacer negocio, sin entender la palabra negocio de manera negativa».

«veo en las emprendedoras mapuche una forma de resistencia. Una forma de insertarse en un sistema que las ha relegado por décadas. Pero sin perderse”, Valentina.

La página comenzó con alrededor de 20 emprendimientos y se mantiene en constante crecimiento. “Siempre estamos agregando personas. La semana pasada tuvimos nuevas entrevistas con emprendedoras mapuche que van a ser incluidas. Las categorías que tenemos son Cerámica y Escultura, Platería y Joyería, Gastronomía, Salud y Bienestar, Textilería, Turismo y Alojamiento. Una sección para propuestas que no caben es estas categorías. Y otra que reúne asociaciones que involucran a muchos más emprendedores mapuche”, describe Fernanda.

Constanza Quezada y Fernanda Gallegos a orillas del lago en Icalma, durante una campaña de terreno en octubre de 2019.

“Lo que más hemos aprendido a lo largo del ir y venir entre múltiples terrenos es que el emprendimiento es mucho más que una cosa para ganarse la vida. Sino que tiene un sentido de recuperación y de reconectar con las propias raíces. Que es la metáfora que usan muchas emprendedoras. Que es volver a lo que siempre ellas fueron. Muchas trabajaban en otras cosas, incluso les iba bien. Pero en algún punto algo las llamó y tenían que hacer algo distinto».

«Las emprendedoras mapuche se sienten responsables de revivir y difundir su propia cultura”. Fernanda

Lanas producidas por emprendedoras mapuche de la Cooperativa FOLIL en su tienda en Temuco. La fotografía fue tomada el día en que el equipo fue a visitar a su presidenta y gerenta ejecutiva para una entrevista.

Ópticas desde la antropología

Fernanda Gallegos y Valentina Turén se conocieron cuando hicieron su tesis de grado titulada «Buscar la conservación, dialogar por la convergencia: Reflexiones sobre naturaleza y conservación en Llanquihue», que tenía una temática medioambientalista. Su profesor guía, Marcelo González, las invitó después a ser parte del proyecto sobre emprendimiento mapuche y eso les permitió seguir trabajando juntas tras graduarse. “Estábamos contentas de ser un aporte desde la investigación, que es lo que nos gusta y nos motiva. Para poner nuestro granito de arena en los grandes cambios sociales que se vienen dando desde hace algún tiempo”, afirma Fernanda.

¿Pero, qué vieron estas dos jóvenes en la antropología para dedicarse a ella profesionalmente? Ambas reconocen que matricularse fue una decisión aventurada. “La antropología no es algo que uno entienda en primera instancia. A medida que avanza la carrera vas comprendiendo qué es lo que busca y lo que aporta. Cuando logré entender eso me hizo mucho sentido. Me abrió la posibilidad de valorar las distintas formas de ver el mundo”, explica Valentina.

Valentina Turén y Constanza Quezada esquían en una práctica junto a uno de los miembros de Trekimun, en Lonquimay, durante una visita a terreno para aprender sobre turismo.

El sello de la autenticidad

La gama de piezas y productos que reúne Vidas Emprendedoras: Trayectorias Mapuche tiene su base en la tradición, pero está llena de aportes de las nuevas generaciones. Fernanda explica que el tema de la autenticidad que hay detrás de los emprendimientos mapuche le resulta muy interesante.

“Las emprendedoras mapuche dialogan con sus propias raíces, y sus propias ganas de hacer cosas nuevas”. Fernanda.

Respecto al tema de los aportes indica: “Estuvimos escribiendo hace poco y reflexionando mucho en torno a este tema generacional que hay. Muchas emprendedoras que están ahora trabajando son personas que en su momento quizás no fueron socializadas en el mundo mapuche. Y por ende tienen que hacer ellas todo un rescate por su propia cuenta. Sin embargo, este rescate deviene en que terminen siendo personas mucho mas empoderadas de su propio trasfondo cultural”, indica.

Telar de Mónica Casanova, una emprendedora en textil, bajo la luz de la tarde del día en que compartió junto a las investigadoras parte de su historia.

Valentina añade que “tanto los oficios como las tradiciones, como la cultura misma, son algo que fluctúa y que cambia. Y que los mismos emprendedores van haciendo uso de su historia transformándola y mostrándola hoy en día de manera distinta”.

A ambas les resulta interesante el concepto de la transformación. “Nosotros en la página no solo tenemos oficios tradicionales, sino que incluimos emprendimientos como el de una emprendedora que trabaja con tela PVC para confeccionar carpas y juguetes inflables. Con los retazos hace bolsos de mano a los que les pone diseños indígenas”, cuenta Fernanda. “Pero en el fondo sus carpas de PVC son un emprendimiento mapuche porque también tienen un contenido que ella le otorga por el solo hecho de ella ser mapuche”.

Fernanda Gallegos junto a María Rapimán y su marido, recorriendo los huertos de manzanas de la Cooperativa Antonio Rapimán en Perquenco, y escuchando la historia de restitución de tierras detrás de la productividad del terreno.

Cómo es el legado mapuche

Para terminan ambas investigadoras comparten sus impresiones sobre lo que han aprendido durante este trabajo. Valentina: “Yo veo a las emprendedoras mapuche como súper luchadoras. Que hacen uso de su historia y su pasado. Que tienen una historia de discriminación muy grande y que en esta nueva época se reapropian de este legado. Sus padres fueron reprimidos o discriminados mayormente y como que ocultaron todo ese lado de su origen. Pero ellas ahora le enseñan a sus hijos y enfatizan la importancia de que se sigan manteniendo en uso la historia y la cultura mapuche».

«Creo que gran parte de su proceso de emprender es visibilizar que existe una cultura viva y presente”. Valentina.

Fernanda concluye: “Gran parte del legado que ellas ejercen es esa capacidad de poder poner en valor quienes son, sus historias, sus trayectorias. Y, en el fondo, pensar que también desde el mundo mapuche se puede proponer un modelo de desarrollo propio que no necesariamente tiene que estar pauteado desde el modelo occidental. Sino que proviene de otros valores que son ancestrales del pueblo mapuche. El hecho de que las mujeres emprendedoras que nosotras hemos conocido hayan podido dar ese paso de ser personas discriminadas a ser personas que se empoderan de su cultura, definitivamente, es una de las grandes cosas que hemos aprendido al conocerlas”.

El sitio Vidas Emprendedoras: Trayectorias Mapuche se enmarca en los proyectos de investigación Fondecyt Nº 11180179 y Nº 1191377, y cuentan con el respaldo del Centro de Estudios Interculturales e Indígenas, CIIR, y del Proyecto Anillos SOC180033. Si conoces o tienes un emprendimiento mapuche escríbeles. Para apoyarlos síguelos en el Instagram @vidas.emprendedoras y visita su página www.vidasemprendedoras.cl

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