Levanta el aviso de Stop a las dietas milagrosas. La salud del cuerpo es más importante que su volumen.

¿Cuál es la verdad detrás de los productos para adelgazar rápido y sin esfuerzo? Con la llegada del verano las consultas de mujeres que quieren bajar de peso se multiplican. También las búsquedas online se orientan a pedir información sobre las dietas milagrosas. Y aunque el objetivo es perder peso de forma rápida, hay un problema mayor detrás de esta “desesperación” estacional: la frustración. 

“Lo más importante es dejar claro que las dietas milagrosas no existen”, enfatiza Mar Santamaria, farmacéutica experta en salud y dermocosmética de PromoFarma.  “Y aunque se pueden encontrar en el mercado algunos complementos alimenticios que ayuden en el proceso de conseguir un cuerpo sano, hay que desvincularlos de la apariencia volumétrica”.

La experta alerta sobre los efectos emocionales y físicos que desencadenan las búsquedas utópicas. Algunos estudios indican que más del 50% de la población adulta tiene sobrepeso, pero detrás de las cifras de «kilos» se deben analizar otros parámetros de salud como el estado de la microbiota intestinal, la masa muscular o el porcentaje de grasa.

La lucha es contra la ansiedad

El aumento de peso que manifiesta gran parte de la población actual no es el resultado de la ingesta de alimentos durante el confinamiento. Sino de factores como ansiedad, estrés o problemas emocionales y de salud, además de malos hábitos y sedentarismo. Sin olvidar la genética. Pero el sobrepeso no es, en la gran mayoría de los casos, una decisión personal.

Al contrario, está muy estigmatizado y las personas que lo padecen suelen recurrir a soluciones que no siempre son las adecuadas. “Las dietas milagrosas que prometen rápidas bajadas de peso no solo no son efectivas sino que suelen desembocar en el temido efecto rebote. Esto es, ganar aún más peso del que se había conseguido perder. Todo esto unido a que suelen generar más ansiedad, provoca que muchas personas enlacen periodos muy bajos en calorías con otros de “atracones”. Y tiran por tierra todos sus esfuerzos”, dice Mar Santamaria.

El cuerpo reserva calorías

El cuerpo puede actuar a la defensiva. «Ante la restricción brusca de calorías, activa unos mecanismos biológicos para ‘enlentecer el metabolismo’ y asegurar así la supervivencia. Mecanismo muy útil en épocas remotas de escasez de fuentes alimentarias, que no se da en las sociedades desarrolladas. Pero que persiste cruelmente en algunas partes del mundo al día de hoy”, continúa Mar.

El planteamiento clásico de cuantas menos calorías, mayor será la bajada de peso, no es correcto.

“El cuerpo está preparado para detectar bajadas bruscas de calorías e interpretarlas como una amenaza, por lo que se pone en “modo ahorro”. Y el consumo calórico es menor”, indica la experta. Guarda las reservas de grasa y lo que se pierde es masa muscular. Esto puede desencadenar graves problemas de salud, sobre todo a partir de los 50 años».

Frente a las dietas milagrosas, los ayunos agresivos o las tablas de ejercicios espartanas, Mar propone una combinación de sentido común, reafirmación personal, complementar una dieta saludable con ejercicio físico. Y, si es supervisado por especialistas en salud, ayudarse de algunos complementos cuya eficacia está demostrada por estudios científicos. Su función principal es la de acompañar la adquisición de nuevos hábitos alimentarios que se puedan seguir manteniendo”.

Estos son algunos de los más comunes, y que se pueden encontrar en farmacias y parafarmacias, pero siempre contando con un buen asesoramiento:

– Fibras vegetales o saciantes: Consumidas justo antes de comer o durante las comidas, absorben el agua y se hinchan en el estómago, formando geles que dan sensación de saciedad y evitan la ansiedad de picar entre horas. Recomendable en etapas iniciales, pues rebajan la ansiedad mientras se aprende a regular las ingestas. No es recomendable extenderlo en el tiempo, pues además de absorber nutrientes también pueden bloquear parte de la entrada de micronutrientes como vitaminas lipo o de naturaleza grasa. Tiempo mínimo 3 meses. Pero supervisado por un profesional de la salud, y no recomendado para embarazo, lactancia o determinadas enfermedades crónicas.

– Termogénicos: Estimulan el metabolismo y la combustión de grasas. Uno de los más habituales es con base de té verde, que además es antioxidante y diurético. Están más testados en humanos, a diferencia de otros complementos con resultados exclusivos en laboratorios. Pero cuidado con abusar de ellos, sustituir alimentos por estos productos es una de las dietas milagrosas mas peligrosas.

– Probióticos y prebióticos: La forma en la que el intestino absorbe los nutrientes es clave para el peso corporal. Todas las personas tienen, en menor o mayor medida, alterada la microbiota intestinal y son este tipo de productos los que ayudan a regularla. Una microbiota sana previene la entrada de otros alérgenos, virus o patógenos.

– Complementos a base de plantas depurativas: Extractos de plantas como alcachofa, té verde, diente de león… que ayudan al cuerpo a eliminar toxinas y a deshincharse, en el caso de sufrir retención de líquidos. Dan soporte al buen funcionamiento del hígado y ayudan a los riñones. Ojo porque en verano ayudan a la diuresis, pérdida de agua (y minerales), por lo que se puede provocar deshidratación si no se prevé el consumo de líquidos.

Cualquiera de estos productos puede estar contraindicado para diferentes tipos de personas. Por eso lo recomendable es acudir al médico, quien pueda aconsejar qué es lo más indicado para cada persona.

Mitos de las dietas milagrosas

Es fundamental concienciar a la población sobre la importancia de llevar una vida saludable, más allá del aspecto externo del cuerpo. Y advertirle sobre las consecuencias de las dietas milagrosas. Las fluctuaciones de peso a lo largo de la vida no son nada beneficiosas para la salud.

La dieta más efectiva es aquella que está diseñada con base a criterios de salud y se puede mantener toda la vida.

Otro mito que hay que desterrar es la importancia de la cifra que muestra la báscula. Aunque en ocasiones puede llegar a ser un buen indicador, no es más que un número de kilos. El índice de masa corporal (IMC), el perímetro de cintura, el porcentaje de masa muscular y grasa, el de agua… son los que, si están equilibrados, harán que alguien esté en su peso ideal. Que no es otro que el que hace tener una mayor calidad de vida y menores posibilidades de desarrollar ciertas enfermedades.

¡La verdad verdadera!

Hay cinco recomendaciones con base científica y excelentes resultados. Desecha la idea de las dietas milagrosas y empodérate con:

– La dieta mediterránea es una de las más saludables del mundo. Simplemente hay que fijarse en lo que comían las generaciones anteriores, con menos productos procesados y más verduras y legumbres.

– Un estilo de vida activo que no tiene por qué implicar solo hacer deporte, aunque en la mayoría de los casos es lo ideal. Los paseos de una hora son una excelente forma de comenzar a desterrar el sedentarismo.

– Ser más activo implica que el cuerpo se cansa más, por lo que un buen descanso es imprescindible para que funcione correctamente. Los expertos recomiendan dormir unas 8 horas diarias.

– Consumir alimentos sin etiqueta, aquellos que se encuentran en mercados y tiendas del barrio, de proximidad. Reducir el consumo de carne roja, sin tomar más de 2-3 raciones a la semana. Redescubrir el placer de preparar guisos, por sencillos que sean. Tomarse tiempo para sentarse a comer con familiares y amigos. Esto también forma parte de una dieta declarada como «Patrimonio Inmaterial de la Humanidad».

– Aprender poco a poco a regular las cantidades que se ingieren para sentirse saciado con alimentos de alta densidad de nutrientes. Esa es la clave.

Así que pasa la página de las dietas milagrosas y, especialmente, de los estados de ansiedad y frustración. Bajar de peso es un proyecto personal que empieza con el amor a sí mismo.

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1 Comentario

  1. INCREIBLE ARTICULO REALMENTE LO DISFRUTE Y ME RECORDO QUE NO PODIA BAJAR DE PESO ME SENTIA PERDIDO PROVE DE TODO SIN RESULTADOS HASTA QUE CONOCI UN WEBINAR GRATIS ME AYUDARON LA FORMA CORRECTA DE PERDER PESO Y ENCONTRAR LOS RESULTADO QUE ESTABA BUSCANDO. PARA LOS QUE TAMBIEN SE SIENTEN PERDIDOS PUEDEN VER EL ENTRENAMIENTO GRATUITO AQUÍ ESPERO QUE LE AYUDE A ALGUIEN https://hotm.art/2EuePf7

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