Durante el verano solemos exponernos al sol. Cuando disfrutamos de un día en el lago o en la playa la pasamos tan bien que se nos olvida cuidar la piel. Viene la insolación y además del ardor podemos sufrir escalofríos, fiebre, e incluso un malestar general que nos puede arruinar varios días de nuestras vacaciones. 

Existen varias recetas que nos ayudan a cuidar la piel después de una fuerte exposición al sol. Investigadores como el doctor Nisith Sheth, de la Fundación Británica de la Piel, consultado recientemente por la BBC. Recomienda colocar en agua fría una taza de avena y tomar un baño con esa agua. La avena tiene propiedades antiinflamatorias que ayudan cuidar la piel.

El agua y la piel

Una de las indicaciones que normalmente realizan los dermatólogos para cuidar la piel es tomar abundante agua en el día. Ahora si la piel está quemada hidratarnos bien resulta vital. Por eso se recomienda además de agua ingerir frutas como la sandía, consumir agua de coco y tomar un jugo de pepino. 

Otro consejo para cuidar la piel es hidratarnos, después de la ducha, con una abundante loción corporal con principios activos y calmantes.  Se recomienda incluso utilizar el aceite de oliva como loción; restaura la función protectora de la piel además es emoliente. El ácido hialurónico también es excelente para hidratar la piel seca.

Evita las duchas de agua caliente. Si estás insolado debes evitar subir la temperatura de la piel, eso aumenta la resequedad y agrava los síntomas. De hecho cuando la insolación es severa se recomienda compresas de agua fría en la frente y refrescarse con un ventilador para bajar la temperatura de la piel.

Cuidarse del sol

Suena obvio, pero si la piel está quemada, debemos alejarla del sol. Muchas personas piensan que un poco más del sol aceleran el bronceado y en pocos días la piel se adapta. Pero al contrario una nueva insolación puede contribuir a la aparición de melanomas. Usar ropa larga si debemos salir o quedarnos bajo la sombra son recomendaciones para cuidar la piel después de insolados.

Utilizar protector solar FPS 50 o pantalla en todo el cuerpo, es una forma preventiva de cuidar la piel, que también se debe utilizar después de una insolación. Recuerde evitar tomar el sol de las horas de mayor radiación entre las 11 am y las 4 pm.

No está demás para cuidar la piel utilizar sombreros de ala ancha, lentes negros, gorras y otros implementos que nos protejan de la exposición directa de los rayos del sol, durante las horas de mayor intensidad. La piel tiene memoria y una exposición descuidada puede causar el fotoenvejecimiento.

El envejecimiento prematuro de la epidermis puede ser provocado por los rayos UVA, causando arrugas en las zonas más expuestas. Por lo general el rostro. Sobre todo si entendemos que en casos más extremos el fotoenvejecimiento puede llegar a causar melanomas.

Cuidado del rostro

El fotoenvejecimiento, además de darle a la piel un aspecto rugoso y grueso por la alteración causada en la queratina y los lípidos naturales. Causa manchas solares que afean el rostro. 

Para evitar estos efectos y cuidar la piel después de la insolación se recomienda utilizar productos que ayuden a reponer la humedad rápidamente. Lociones con alto contenido de aloe vera, manteca de karité, entre otros. 

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