La ciberdelincuencia comprende delitos tradicionales llevados al espacio virtual. Como estafas, amenazas, acoso, extorsión, fraude y venta de productos falsos, entre otros.

En Navidad se aumenta considerablemente el tiempo en el que niños y adultos se dedican a los videojuegos online. Porque muchos regalos son precisamente las novedades digitales del mundo del entretenimiento. Para que la diversión sea segura reconoce qué es lo que busca la ciberdelincuencia.

El equipo de expertos de la agencia española de ciberseguridad S2 Grupo elaboró un informe sobre los videojuegos online. Motivado por la necesidad de advertir a las familias, su informe aborda la ciberdelincuencia y sus principales espacios de acción. El informe se titula «Las 6 principales motivaciones de los ciberdelincuentes» y destaca las siguientes razones que atraen su atención.

Desviar a su favor las transacciones 

El negocio de los videojuegos es altamente lucrativo y la ciberdelincuencia lo sabe. Muchos de los videojuegos se compran online y aquellos que son gratuitos requieren pagos para «mejorar a los personajes”. Por tanto, el dinero está en todas las fases del videojuego y las tarjetas bancarias están en la red durante cada transacción. Entonces, maneje con mucha cautela cada transacción que realice y no estimule las compras sin supervisión en niños y adolescentes.

Negociar con tu intimidad

Los datos personales son en la actualidad un activo muy importante y su valor cada vez es mayor. Éstos son robados y vendidos por la ciberdelincuencia. El comprador suele ser parte de la “Dark Web” (web oscura), un gran conglomerado de páginas webs que no son visibles para la mayoría de usuarios que usan buscadores como Google. Normalmente estos sitios propician negocios ilegales como venta de armas, drogas, trata de personas, pederastia, etc.

“Conocer los riesgos y las motivaciones que impulsan a la ciberdelincuencia es fundamental para que los niños y adolescentes, que son más vulnerables, tomen conciencia de que éste es un tema muy serio».

José Rosell, socio-director de S2 Grupo advierte que acciones cotidianas como poner una foto de perfil pueden dar pie a problemas. «Debemos ser conscientes de que si nuestros hijos utilizan videojuegos que tengan acceso a la cámara del móvil o usan alguna fotografía del jugador, el ciberdelincuente podría hackear el dispositivo y acceder a las fotografías, las cuales podrían acaban vendidas en una web de pederastia», indica.

Acosar a los jugadores

Los videojuegos online permiten conectividad con otros jugadores. Se puede hablar en tiempo real con ellos mediante unos auriculares con micrófono a la vez que se juega, por ejemplo. De allí que es un canal potencial para llevar a cabo amenazas, extorsión, chantajes, insultos o vejaciones.

«En estos casos, suele pasar que cuando uno de los jugadores tiene un mal perder, puede buscar vengarse. Algo común en la ciberdelincuencia es el ciberacoso, llegan a robar algún tipo de información del contrincante para usarlo como arma de chantaje y burla”, comenta Miguel A. Juan.

«Los adultos y responsables deben tener presente que deben proteger a sus niños y adolescentes al igual que lo hacen en la vida off-line».

Crear perfiles falsos (Grooming)

El Grooming es una práctica en la que un adulto, se hace pasar por un menor de edad (perfil falso), en cualquier medio online, para contactar con un niño o adolescente. Luego intenta ganarse su confianza y acercarse a él para obtener información de su vida privada. Más tarde, redirige sus conversaciones en otras plataformas como redes sociales.

Se recomienda a los padres que lleven un control moderado sobre la actividad de sus hijos en relación a los videojuegos online. “Más de uno hemos escuchado a nuestros hijos decir: Espera que estoy jugando una partida online y ahora mismo no puedo parar. Pues en ese preciso momento, si nos acercamos, escucharemos tal vez a nuestros hijos hablando en directo posiblemente con un desconocido”, asegura José Rosell. Recomendación: sea compañero frecuente de su uso, acompáñelo en partidas y juegos, conozca sus espacios de entretenimiento.

Suplantar perfiles de jugadores

Otra de las motivaciones frecuentes de la ciberdelincuencia en torno a los videojuegos es mejorar su propia cuenta o perfil. En este caso, se está hablando de que son también jugadores pero en lugar de jugar con su perfil y/o personaje, roban una cuenta de otro jugador mucho más avanzado en el juego. Además, existen otras motivaciones para robar una cuenta como, por ejemplo, que la cuenta de la víctima sea Premium o para vender dicha cuenta en webs como eBay.

«Si los jugadores tienen claro que no se irían con un desconocido y los peligros que correrían en caso de hacerlo, lo mismo debe suceder con el paralelismo en la vida conectada a la red».

Obtener ventajas en el juego

En este caso, el jugador utiliza sus conocimientos de hacker para modificar el juego y obtener beneficios sobre su cuenta y que le aventajen en el juego. “Esto era mucho más común en las consolas de sobremesa tradicionales y es algo más complejo de llevar a cabo en la actualidad, ya que las plataformas online de juegos permite denunciar estas cuentas y los usuarios son eliminados”, afirma Miguel A. Juan.

Hasta tal punto son comunes los hackeos en videojuegos y consolas basadas en la motivación del dinero, que muchos ciberdelincuentes se atreven a publicar en webs como “Mil anuncios”, sus servicios para hackear videojuegos y dispositivos.

“En cuanto los jóvenes conocen las motivaciones de la ciberdelincuencia, conectan directamente con la necesidad de ciberprotección. Esto es clave para que puedan disfrutar de los videojuegos online y de los eSports sin riesgos. Ellos saben que si dejan la puerta de casa abierta, pueden entrar a robar. Pues tienen que saber también, que si no tienen una contraseña segura, por ejemplo, les pueden robar de la misma forma”, concluye Miguel A. Juan.

Fuente: Agencia Media Comunicae.

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