La meta de Babadú es sembrar canciones en el corazón de la familia y compartir su material con otros educadores, instituciones de educación parvularia pública (JUNJI), familias y comunidades. Actualmente, mantiene alianzas con MINEDUC, TVN y otras empresas, lo que les ha permitido proyectar sus juegos musicales en Chile, México, Colombia, Perú y Argentina.

Educar no es fácil. Y sin embargo los caminos son múltiples y están llenos de emociones maravillosas. Magdalena Darraidou, Matías Darraidou y Teresa Iñiguez son tres educadores y músicos chilenos que transitan por una de estas rutas. Originales y creativas las canciones de su banda Babadú conducen hacia el juego musical y el aprendizaje integral.

El 2020 desafió a los docentes y muchos asumieron el reto de crear nuevas vías de formación, integración y conexión. Como los integrantes de la banda de música infantil Babadú, tres jóvenes maestros y músicos. A ellos los conmovió que tantos niños estuvieran encerrados en espacios de confinamiento, así que empezaron a componer. Su más reciente trabajo propone un viaje al espacio, el single «Cohete a Marte». Pero no fue la primera aventura de Magdalena Darraidou, Matías Darraidou y Teresa Iñiguez, quienes durante el año pasado produjeron tres discos, Cuarentena Jurásica, Canciones para soñar y Los animales cantores de Viena. Este último nominado a los Premios Pulsar 2021 en las categorías “Mejor artista de música para la infancia” y «Mejor Artista del Año”.

“Queremos llevar música y juego musical a los niños en sus casas”, comenta Teresa Iñiguez. “Que dentro de su apartamento o pieza perciban un mundo más amplio”. Así es como en “Cohete a Marte” cuentan una historia sobre la ilusión por conocer nuevos lugares y motivan la experimentación sensorial y el sentido de la convivencia. “Proponemos movimientos lentos como en un ambiente sin gravedad. Jugamos con los cambios de tonalidades y ritmo (lento, rápido). El contraste es muy interesante”, explica. El video está protagonizado por Olivia, una niña curiosa e intrépida, y Hugo Cochayuyo, el rey que toma la iniciativa de hacer el viaje.

La metodología Babadú

La banda Babadú es una propuesta educativa y de entretenimiento. Sus producciones están destinadas a generar una interacción musical guiada que construye aprendizajes y estímulos para el desarrollo cognitivo, motor y socio-emocional de los niños. Magdalena, Matías y Teresa producen su repertorio de forma independiente y lo hacen orientados por el contenido educativo del currículum nacional y las competencias a desarrollar entre los 0 y 6 años.

Lejos de mostrar su trabajo solamente en formatos audiovisuales, Babadú plantea la interacción y el acompañamiento. Se presentan en eventos en vivo y ofrecen sesiones virtuales una vez a la semana. “Nos apasiona la música y buscamos ser un aporte. Sabemos que la música crea una base afectiva importante para el desarrollo de los niños y buscamos reforzar, a través del juego musical, la interacción entre el niño y su adulto significante. También trabajamos con maestros para que repliquen la metodología”, explica Teresa Iñiguez.

¿Quiénes están detrás de Babadú? Los afectos de la infancia y las coincidencias de intereses hicieron posible la unión de la banda. Se conocieron en el colegio y 30 años después se reencontraron y decidieron formar una banda. Magdalena es cantante y educadora de párvulos. Es la encargada del área educacional e investigación de la banda. Creó el personaje de Hugo, el rey del cochayuyo, una marioneta que los niños adoran durante las sesiones por zoom. Matías Darraidou es su hermano, es músico, compositor y profesor de Lenguaje y Comunicación. Y Teresa Iñiguez es cantante, diseñadora gráfica y la encargada de proponer el material pedagógico a través del juego y la experimentación musical con las familias. Los tres comparten su interés por estimular el desarrollo de la creatividad y la afectividad durante la primera infancia a través de la música.

La esencia musical de Babadú

“Nuestra búsqueda musical tiene dos principios”, explica Matías Darraidou, en referencia al espíritu que caracteriza las 42 canciones que Babadú difunde a través de Spotify y Youtube. “Uno es el principio de variedad musical”, continúa. “Que exista un espectro amplio de estilos musicales para que las canciones sean distintas entre sí y que no se autocopien. Queremos que nuestro público tenga distintos tipos de experiencia de ambientes musicales, de sonoridades de distintas partes del mundo. De métricas distintas. Así hacemos que la experiencia musical sea amplia y promovemos la curiosidad de los niños y de sus educadores y personas significativas. Y nuestro segundo principio es la interacción. Queremos mantener en nuestras composiciones que se pueda participar, cantar, bailar”.

Intentamos que las temáticas y la música sean diferentes en cada proyecto y buscamos distintos tipos de sonoridad. No solo componer canciones en modo mayor y cuatro cuartos, sino ampliar ese abanico.

Ambas cualidades se aprecian en los tres álbumes publicados. «El primero, “Los animales cantores de Viena”, tiene un formato más acústico, resalta la guitarra y tiene algunos estilos como rock and roll y blues. El segundo álbum se volvió más experimental”, explica Matías. “Aparecen estilos como el huayno altiplánico y el reggae. Hay algunas canciones que significan un desafío ejecutarlas en vivo porque aparecen más capas de teclado y somos tres en el grupo. El tercer álbum es más complejo. Aparecen algunos modos orientales, algunas letras se alargan un poco más y hay más canciones. Fue compuesto enteramente durante la pandemia entonces también aparecen motivos temáticos en torno a ella. El single Cohete a Marte es una canción construida con sintetizadores, algo muy diferente a todo lo anterior”.

El proceso creativo de Babadú es dinámico e inspirador. Teresa describe el contenido de algunas de las piezas. “El burrito Panchito compuesto por Magdalena, invita a sumergirse en el aprendizaje de contar números. El chanchito Juan tiene una música compleja con diferentes escalas. Mi caballo Rayo es una canción con momentos de tranquilidad y locura, muy divertida para jugar en las rodillas de la mamá”.

“Muchas veces conversamos sobre hacia dónde debemos ir enfocándonos”, explica para finalizar Matías. “Sobre cómo iría esto o aquello en una sesión de música y juego. Los tres investigamos constantemente. Ahora mismo estamos en el proceso de sacar nuevas ideas”, dice. Y Teresa adelanta: “Tenemos 4 o 5 canciones en el horno que van a salir como single como videoclip. Se viene una serie de Matías, el chacal de los audios”, finaliza.

Para conocer más sobre la propuesta de Babadú sigue a la banda en Instagram, @babadumusica. Para ver sus videos y cápsulas educativas suscríbete a su canal en Youtube. Para un contacto más directo escríbeles por correo a: babadumusica@gmail.com

Para envíos de información escríbanos a: redaccion@mujerdelsur.cl

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