Ana María Gutiérrez Díaz es coach en empleabilidad y desarrollo de carrera.

La psicóloga y asesora de empleabilidad Ana María Gutiérrez Díaz considera que la búsqueda de empleo implica más que conseguir un buen salario. Habla de espacios de crecimiento y oportunidades. En esta entrevista orienta a quienes quieren cambiar de trabajo o están en una búsqueda activa de él, para que lo hagan con estrategia y asertividad.

La búsqueda de empleo agobia. Y claro, es porque se trata de un trabajo en sí mismo. Ana María Gutiérrez Díaz es coaching en desarrollo de carrera y empleabilidad y lo sabe. De hecho, su trabajo consiste precisamente en orientar esta labor con inteligencia y eficacia, para no solo conseguir un puesto, sino tener claro un panorama laboral satisfactorio. Nacida en Colombia y graduada como psicóloga, su carrera como head hunter nació casi por azar. Ella en sí misma es un ejemplo de cómo dirigir los talentos y conocimientos hacia espacios de crecimiento y satisfacción.

“Yo partí desde un lugar distinto. Hacía psicología clínica y en un momento debido un cambio entré a una consultora de recursos humanos. Allí asumí el rol de hacer las evaluaciones de las personas y me di cuenta de que había un cambio, un quiebre muy grande en la vida de las personas que buscan trabajo. De ahí asumí un programa del Instituto de Empresa de España, y aprendí con ellos metodología y cómo estructurar un plan de búsqueda. Me di cuenta de que la búsqueda de empleo no tenía que ser desde el sufrimiento, sino que podía ser desde el agradecimiento de tener un nuevo lugar y conectar con las personas. Fue una oportunidad de estar en psicología laboral y un cambio que realmente me encanta”, explica.

Las botas siempre puestas

¿Es posible conseguir trabajo en este momento, pese a la pandemia o a factores personales como falta de experiencia o la edad?

Completamente, pero hay que tener un método. Muchas personas creen que conseguir una búsqueda de empleo consiste en ir a un portal de trabajo y que eso es suficiente. No, hay que tener una estructura, un horario, definir a dónde ir, hacer networking y chequear dónde tengo mis mayores fortalezas. Algunas personas ven como un riesgo la edad y uno podría decir que hay empresas que valoran la edad como la consultoría. Hay que aprovechar las virtudes y no verlas como una debilidad.

Actualmente se habla mucho de marca personal. Como coaching ¿qué recomiendas para proyectar una imagen adecuada para emprender la búsqueda de empleo?

Lo primero es pensar en qué imagen quieres proyectar. Si quieres mostrarte como experto en un tema debes identificar el tema en relación con lo que el mercado está demandando y empezar a capacitarte. Ir a grupos que hablen sobre el mismo tema, a seminarios, construir un currículo que hable sobre eso. Empezar a hablar con personas que están metidas en ese mundo. Identificar en qué empresas están. Esa información valiosa sirve para mostrarte en Linkedin, en un blog, en grupos de pares, en una asociación o en el colegio profesional. Y así puedes ir uniéndote a las personas que probablemente te tienen que ver. Al final es mostrarte y mostrar tu talento.

¿Qué buscan en este momento los empleadores?

Les importan mucho las competencias blandas. El ser capaz de adaptarse a los cambios, el ser flexible, tomar decisiones en momentos críticos. Eso es transversal a cualquier cargo. Y luego hay cargos que son más demandados como los que tienen que ver con IT, inteligencia de datos, la innovación se está moviendo mucho.

Mucha gente quiere emprender, pero mantener en paralelo un trabajo estable. ¿Las empresas están dispuestas a emplear a personas que van a compartir su tiempo y sus capacidades?

Depende de la cultura de la empresa. Algunas hoy en día favorecen a los emprendedores incluso con capital, otras están haciendo intraemprendimiento (oportunidades para emprender dentro de la propia organización). Es algo que está creciendo. Hay otro nicho más tradicional que probablemente le gusta más el profesional que ha trabajado toda su vida.

¿Te volverías a emplear tú, que iniciaste un camino laboral independiente?

Por ahora no lo he pensado como una opción. Pero sí podría ser si tengo un lugar donde pueda expresarme, tener opinión. Probablemente también hacer las cosas como me gusta, porque lo que más disfruto de ser mi propia jefa es poder armar la estructura e imaginármela como yo quiera. Pero si es algo rutinario no es para mí.

¿De eso se trata cuando hablas de tener la capacidad de conocerse, saber qué quiero y qué no en el campo laboral?

Exactamente. Todos somos buenos, pero tenemos que identificar en qué. Es como cuando el niño va al colegio. Algunos establecimientos son estructurados y ordenados. Otros le dan énfasis al deporte, o a la creatividad. Y hay que tener al niño en el colegio donde florece. Lo mismo aplica con el trabajo. Tenemos que estar en lugares donde realmente sentimos que aportamos al mundo y que nuestras fortalezas están al servicio de otros.

La ecuación: Ver y verse

¿Cómo se mide o se pone en una balanza lo que quiero y lo que la empresa ofrece?

Lo primero que hay que hacer cuando comienza una búsqueda de empleo es identificar el tipo de empresa y su propósito. Por ejemplo, si estoy enfocada en lo que tiene que ver con ecología, armo una lista con las empresas que se preocupan por el medioambiente para que esté alineado con mi propio propósito. Además, tengo que decir dentro de mis características cuáles son importantes para mí, que no son las mismas para mí que para ti. Por ejemplo, yo quiero estar toda mi vida en el mismo puesto. O quiero irme a otro país, necesito una empresa multinacional. O quiero una empresa que me dé espacio para trabajar desde cualquier lugar, quiero que sea flexible. Todas son variables que tenemos que ponderar. Le vamos poniendo un porcentaje y de acuerdo con eso empiezo a postular.

A veces se va a una entrevista sin saber qué tipo de empresa es. Entonces, hay que hacer preguntas que sean significativas, no solo qué beneficios tiene sino qué impacto va a tener. Hacia qué va dirigido, cuál es el propósito, qué es lo que espera. Y así va se poniendo un camino alineado a lo que quiero hacer. Porque lo peor es levantarse un día y sentir que estás trabajando en algo que no te hace feliz.

Y si estás en esa situación ¿Qué hacer si precisamente buscas empleo para cambiar de espacio?

Que estés en un lugar que te incomoda es como que estés con una pareja que en realidad no te hace feliz. Te preguntas todos los días por qué, por qué, por qué. Cuando llega el momento del quiebre se vive igual que otro duelo, rabia, dolor, pena. Lo mejor es tomarse un tiempo, respirar hondo y buscar qué es lo que uno quiere. Hacia donde quiere ir. Así se demore un poquito más, pero poner el foco hacia lo que uno quiere.

¿Entre tus alumnos qué destaca o coincide respecto a qué es lo que quieren las personas que están en búsqueda de empleo hoy en día?

La parte del dinero ya no es el único factor. Durante mucho tiempo las personas creían que tener un buen salario era suficiente. Ahora la gente mas joven quiere tener flexibilidad, trabajar desde la casa, o no tener que desplazarse. Mucha gente quiere tener un buen ambiente laboral, que el clima sea bueno, que el jefe lo escuche, que sea un espacio donde se puedan mostrar. Mucha gente quiere reconocimiento de sus propios logros, les gustan las empresas que muestren las cosas buenas que han hecho. Que tengan políticas bien estructuradas, a la gente no le gusta el desorden. Y sobre todo que tengan un espacio donde puedan brillar.

¿Qué le recomiendas a las personas que viven fuera de las ciudades grandes, en regiones?

Lo primero ir a la Omil y ver cuáles son las empresas que están en la zona. Si estoy en el sur probablemente tengo que partir por las salmoneras o las papeleras y empezar a hacer un listado de las empresas. Y como debe haber muchas personas que trabajan es esas empresas empezar a hacer un networking bien dirigido hacia las personas que a mí me interesan. Con mis vecinos asistiendo a las juntas de vecinos. Con mis amigos tratado de que esa parte de la vida social se vuelta un detonador o un apoyo para llegar a quien realmente está buscando gente.

¿Qué recomendaciones le das a los postulantes que te dicen que no se sienten cómodos hablando de trabajo en sus espacios sociales, o que son tímidos y prefieren evitar ampliar sus círculos?

Si alguien es tímido lo primero que tiene que pensar es que una búsqueda de empleo no es una competencia para los extrovertidos, sino una forma para mostrar cada día lo que hemos hecho. Mucha gente tímida es estructurada, ordenada y tiene buenos logros dentro de su currículo. Lo primero que tiene que hacer es identificar cuáles son los logros, creérselos y mostrárselos al mundo. No tiene que ver con ser extrovertido o mostrarse en su totalidad, sino decir estos son los puntos en los que tengo fuerza. Lo otro, es que hay que partir desde la gente que es más cercana, de esa manera me voy soltando de a poco. Porque mucha gente ha pasado por la misma situación. Todos en algún momento hemos tenido que buscar trabajo.

Construir el discurso

Una vez que obtienes la posibilidad de conseguir empleo cómo te preparas para la evaluación. ¿Son predecibles las entrevistas de trabajo?

Hay pautas. Lo primero que hay que hacer es leer con detenimiento el anuncio. Creo que es el peor de los errores llegar a la entrevista sin haber leído bien lo que busca el empleador. ¿Por qué aparece esta función en primero lugar, por qué una necesidad se repite dentro del anuncio? Eso me está diciendo si alguien hizo mal el trabajo antes, si están creciendo. Tengo que identificar cuáles son las coincidencias entre lo que tengo y lo que necesitan, desde la formación y experiencia previa. Así construyes un discurso que sea coherente con la otra persona que te entrevistará. Piensa que si es un psicólogo tendrá información parcial sobre el cargo y estará preocupado por el equipo. Pero si es el jefe, va a estar mucho más preocupado por cómo vas a hacer el trabajo cada día, cuál va a ser el valor que le vas a aportar, cómo le vas a quitar la carga. Y si es el gerente general o el gerente que esté por encima de tu jefe, probablemente estará pensando más en la estrategia.

¿Cuáles son las recomendaciones finales que le das a tus asesorados una vez que han conseguido el cargo?

Lo primero es confirmar que llegaste al espacio que consideraste que ibas a tener y si no está armarlo. Identificar los procesos estratégicos de la compañía y qué tan alineado está tu rol en esos procesos dentro de la carrera. Y si quizás no está tan alineado cómo puedes levantar la mano y acercarte a algún equipo o a algún programa que pueda estar más alineado. Otra cosa es hacer networking interno, ver cómo puedes acercarte a otros haciendo parte de proyectos en conjunto. Puedes armar un plan donde definas cuáles son tus expectativas en dos años o en cinco, dependiendo de hacia qué metas vas. Quizás el cargo que tengas hoy no es exactamente el que más te acerca a lo que quieres, pero tal vez sea una puerta de entrada hacia él.

Para terminar ¿puedes compartir algunas recomendaciones de libros o conferencistas que sean útiles cuando se está en una búsqueda de empleo?

Existen muchas páginas y espacios. Recomiendo el libro de Héctor García y Francesc Miralles, “Ikigai: los secretos de Japón para una vida larga y feliz”, que dice que la pasión la encuentras trabajando. También las lecturas cortas de Blinkist, una aplicación móvil gratuita que ofrece un catálogo de más de 2 mil libros resumidos en lecturas de 15 minutos. Por supuesto el libro de Steve Jobs, “Lecciones del Liderazgo”. Y los libros y artículos de desarrollo y carrera que escribe Karina Pérez, de Robert Half Chile.

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