El comienzo de nuevos ciclos y el reinicio de la vida es una constante en la naturaleza. También lo es en la vida humana. Ana Luisa Jouanne, lo ha visto desde hace más de 25 años. La Co- Fundadora de Corporación La Esperanza apremia la necesidad de tener abiertas las opciones de rehabilitación y reinserción de personas que luchan contra la adicción.

Pierden la esperanza y muchas veces la cordura. Ana Luisa Jouanne, co-fundadora de Corporación La Esperanza, sabe que quienes luchan contra la adicción atraviesan una tarea compleja. También es una tarea difícil para quienes les ayudan en su proceso. Con más de 25 años inmersa en esta realidad, la directora habla con preocupación sobre la apremiante situación que vive el país. “Chile lidera en toda América el consumo de drogas en escolares. Incluyendo Estados Unidos y Canadá. Eso incluye marihuana, cocaína y medicamentos sin receta médica. En el caso del éxtasis está más o menos en el tercer lugar. En el consumo de alcohol no lo lidera, pero el patrón de consumo de los menores de edad es preocupante”, señala para dar cuenta de la dramática situación en el país.

El consumo en pandemia

Datos en mano, Ana Luisa Jouanne ofrece un breve análisis de los resultados que recientemente dio a conocer el Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (SENDA), de la segunda encuesta realizada sobre los efectos del COVID-19 en el consumo de alcohol y otras drogas en Chile. “Disminuyó el consumo de alcohol lo que es una buena noticia cuando se trata de menores de edad. Pero hay que darse cuenta de una sutileza, y es que la gente que antes consumía en un ambiente social empieza a consumir sola. Ese es un punto que hay que poner en alerta”, indica.

Lejos de disminuir, el consumo de cocaína, éxtasis y, sobre todo, medicamentos sin receta como tramal y clonazepam, son los que más aumentaron en pandemia. “Este último es el gran dato”, dice Ana Luisa Jouanne. “Cerca del 85% de los encuestados afirmó que aumentó su consumo de medicamentos por angustia, estrés, insomnio, depresión y problemas de salud mental. Yo diría que casi todos los aumentos que muestra esta encuesta tienen que ver con un deterioro de la salud mental de los chilenos”.

¿Qué hacer ante esta evidencia? “Ese es el gran desafío post pandemia. Cómo el país va a hacerse cargo de un problema tan complejo como es revertir los problemas y el deterioro de la salud mental de los chilenos. Sobre todo, en un país donde el Estado invierte muy poco en la salud mental, solo un 2%. La Organización Mundial de la Salud recomienda un 5% del presupuesto de salud”.

Narcotráfico, el gran recaudador

“En Chile está aumentando el consumo de las drogas químicas”, señala para profundizar en los cambios de preferencia y sus repercusiones. “Lo estamos advirtiendo a tiempo y desde hace algunos años, los jóvenes no se están limitando al consumo del alcohol y la marihuana. Va en aumento el consumo de cocaína, LSD y algunas sustancias químicas como la droga del amor y los polvos de Dios. Esto debiera estar en la agenda de las autoridades actuales y futuras como algo fundamental”, indica.

En Corporación Esperanza se ofrecen tratamientos a mayores de 18 de años que tienen consumo severo de drogas y, generalmente, presentan patologías psiquiátricas. “Es muy poca la gente que quiere hacerse cargo de estas personas”, afirma Jouanne. “Y es poca la gente que quiere aportar para financiar esto. Aquí se da la paradoja de que los narcotraficantes tienen millones y quienes finalmente nos hacemos cargo de las víctimas de esa droga no tenemos los recursos para rehabilitarlas”, lamenta.

Actualmente, el Estado contrata servicios de rehabilitación que aportan un 30% de los ingresos a la institución. El resto se consigue a través de donaciones y colectas. “Buscamos que la gente se sensibilice con el tema de la droga. Que no vea a los consumidores como a un volao de la esquina que quiso caer en eso. La mayor parte de quienes están en nuestros centros empezaron en torno a los 13 y 14 años ¿Qué puede saber un niño a esa edad? Ese adolescente no elige ser adicto, tiene un cúmulo de carencias”.

En Corporación La Esperanza reciben tratamiento 400 personas al año. La tasa de éxito promedio de sus programas es de un 50%, una cifra por encima del 30% que propone el SENDA. 

Tentaciones y orientaciones

Varias preocupaciones alertan a Ana Luisa Jouanne en relación con las medidas gubernamentales. Por una parte, considera que debe profundizarse en la prevención. “Nosotros somos partidarios de que la prevención se empiece en primero básico, ojalá en preescolar. No hablándoles de droga, sino desarrollando habilidades blandas. Que sean tolerantes a la frustración, capaces de aceptar sus limitaciones y a sí mismos. ¿Qué es lo que pasa? Que como los recursos son pocos, se concentran entre Octavo y Segundo Medio, donde se produce un cambio en la estructura de la personalidad. A nivel mundial cuando no hay plata se aborda ahí”, explica.

Por otra parte, le preocupa que las autoridades consideren que al legalizar el consumo se acabará el problema del narcotráfico. “El consumo de marihuana se ha ido normalizando. Se le ve como a una matita inocua. Pero hay muchas variedades hoy en día, muchas son alucinógenas, tienen componentes THC (Tetrahidrocannabinol) que la hace adictiva. Estamos hablando de entrar a un mundo de experiencias, entonces, es fácil pasar al LSD o a otras sustancias que demandan aumento de consumo. Y viene luego la pérdida del proyecto de vida. Y eso es el dolor. Niños, jóvenes, adultos que van a perder probablemente su salud, su familia, sus hijos, su trabajo, por el consumo de droga», señala.

¿Se pueden rehabilitar? Su respuesta es sí. «En ese sentido quiero concluir con dos cosas: los padres atentos, son los factores protectores más importantes que puede tener un hijo. Los colegios atentos, son el espacio donde se puede prevenir. Pero también las empresas atentas, allí es donde están los papás de los niños de Chile hoy en día. Y es ahí donde se puede prevenir, enseñando a los papás a ser los papás de jóvenes que hoy en día viven en un mundo donde pueden acceder a múltiples drogas».

Actualmente, Corporación Esperanza aperturó el programa “Naciste tú”, que busca reforzar el vínculo afectivo entre las madres en rehabilitación y sus hijos recién nacidos. Para conocer más sobre su trabajo visita la página web corporacionesperanza.cl y su sigue perfil de Instagram @corporacionlaesperanza

Para envíos de información escríbanos a: redaccion@mujerdelsur.cl

Display
Artículo anteriorCarolina Anich: hilvanar sueños, diseñar vestidos de novia
Artículo siguienteMujeres e Ingeniería: motor de cambio de cara al futuro

Deja un comentario